Con una solemne procesión concluyó la noche de este sábado el novenario en honor a San Antonio de Padua, patrono de la parroquia del mismo nombre en la ciudad de Hopelchén.
Cientos de feligreses acompañaron al Santo Patrono en su recorrido por las principales calles del centro y tres colonias de la ciudad.
Tras salir del templo católico, la imagen tomó la mini avenida del centro y posteriormente recorrió la calle 18 hasta llegar al entronque con la calle 15 de la colonia San Isidro, donde dobló a la izquierda hasta llegar a la esquina con la calle 22 de la colonia Barrio Norte.
La procesión tomó la calle 22 hasta llegar nuevamente al centro de la ciudad, rodeó el parque principal y regresó al templo católico, donde la imagen fue devuelta a su trono para posteriormente ser colocada en su nicho.
Durante el recorrido, la música de la charanga “San Román” acompañó la procesión, en la que también participaron feligreses portando estandartes y representaciones de los gremios que durante los nueve días de las fiestas patronales ingresaron al templo católico.
En el recorrido estuvieron presentes el sacerdote de la parroquia, David Vivas Hernández, y el diácono permanente Natalio Sandoval Cauich, junto con el equipo que los apoya en su labor pastoral.
Los niños caminaron al frente, seguidos por mujeres y hombres que acompañaron la procesión mientras entonaban cánticos alusivos a la celebración.
Al regresar la imagen a su trono, desde donde presidió la fiesta patronal, el sacerdote David Vivas Hernández bendijo nuevamente la imagen de San Antonio.
Antes del recorrido se celebró la misa correspondiente al último día de la festividad. Durante la homilía, el sacerdote destacó que San Antonio de Padua fue un gran predicador y misionero, y recordó que siempre buscó vivir en la pobreza por amor a Cristo, razón por la cual abrazó la vida franciscana.
Cabe destacar que durante y después de la procesión hubo quema de pirotecnia, lo que engalanó la celebración patronal más importante del año para la comunidad católica de Hopelchén.
Asimismo, se realizó la tradicional quema de cuatro toritos, actividad que se ha convertido en una de las expresiones más representativas de esta festividad en el corazón de la ciudad.