Los sanromaneros volvieron a recibir al Cristo Negro, Señor de San Román, con una mezcla de alegría, fe y nostalgia, luego de casi tres meses bajo trabajos de reparación y conservación a cargo del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH); la venerada imagen regresó a Campeche para el inicio de las fiestas en su honor.
Cientos de feligreses se congregaron en el Santuario Diocesano para darle la bienvenida a la imagen entre alabanzas, oraciones y muestras de fe. La amenaza de lluvia no apagó el ánimo de quienes esperaron para acompañarla en el comienzo de una nueva edición de la feria.
Noticia Destacada
Detienen en Champotón a sujeto tras atropellar a franelero
Esta ocasión tuvo un significado distinto para los devotos, pues la presencia del Cristo Negro adquiere un carácter especial, ya que los expertos del INAH determinaron que la imagen cuenta con al menos 461 años de antigüedad, condición que obliga a extremar las medidas de conservación.
Por ello, el Cristo original dejará de participar en peregrinaciones, paseos y procesiones fuera de su altar. Su conservación será prioritaria y, en adelante, permanecerá dentro del Santuario Diocesano del Cristo Negro, Señor de San Román para recibir la veneración de los fieles.
El regreso ocurrió luego de los trabajos de restauración que fueron necesarios a causa del accidente registrado en mayo, cuando la imagen sufrió afectaciones por un contacto con cables durante la recepción del nuevo obispo de Campeche, José Alberto González Juárez.
Pese a las fuertes lluvias, el Santuario permaneció abierto para recibir a los feligreses. La espera tuvo el ambiente propio de una celebración religiosa que también representa una tradición popular; las familias acudieron con sus veladoras, imágenes religiosas y oraciones, mientras los vecinos del barrio aguardaron el momento en que el Cristo Negro quedara otra vez al alcance de sus plegarias.
La imagen fue ingresada por los Guardianes del Cristo Negro, quienes la llevaron sobre sus hombros para depositarla al pie del presbiterio, donde estará expuesta por más de 30 días para su veneración.
La antigüedad del Cristo Negro explica la importancia de las nuevas medidas de protección: con al menos 461 años de historia, constituye no solo un símbolo religioso, sino también una pieza de enorme valor histórico y cultural.
La feria del Cristo Negro, Señor de San Román inicia así con un sentimiento distinto al de otros años: hay alegría por el regreso de la imagen, pero también nostalgia ante la certeza de que ya no volverá a realizar los mismos recorridos públicos.