La posible implementación de la reducción de la jornada laboral a 40 horas semanales obligará a los empresarios a replantear estrategias operativas y financieras, advirtió el presidente del Consejo Coordinador Empresarial de Ciudad del Carmen (CCEC), Encarnación Cajún Uc.
El líder empresarial señaló que, aunque la iniciativa contempla una aplicación gradual entre 2027 y 2030, hasta el momento no se han definido incentivos fiscales o mecanismos de apoyo para los principales generadores de empleo, lo que generaría un impacto económico considerable, especialmente para micro y pequeños negocios.
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Explicó que en establecimientos con esquemas extendidos o de operación 24 horas, los propietarios enfrentarían dos escenarios: pagar horas extras para mantener la dinámica actual o contratar nuevo personal para cubrir los turnos reducidos. En ambos casos, la carga financiera recaería directamente en el empleador.
Subrayó que incorporar nuevos trabajadores implica no solo el pago de salarios, sino también cubrir cuotas obrero-patronales ante el IMSS, prestaciones y obligaciones fiscales, lo que incrementaría significativamente los gastos operativos. “Vaya por donde se le vea, el costo lo tendría que cubrir el empresario”, enfatizó.
Respecto al uso de tecnología e inteligencia artificial como alternativa para optimizar recursos, consideró que podría ser viable en empresas medianas o grandes, particularmente del sector industrial. Sin embargo, recordó que gran parte de la economía local está conformada por emprendedores y pequeñas empresas, muchas de ellas del sector servicios, donde la atención directa al cliente es fundamental, por lo que la automatización tendría un alcance limitado.
Finalmente, reiteró que el sector empresarial ha solicitado esquemas de compensación fiscal que permitan amortiguar el impacto de la reforma, aunque hasta ahora no se han definido apoyos concretos.
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JY