La selección de Uruguay vivió un inesperado contratiempo en la antesala de su estreno en el Mundial 2026, luego de arribar a Miami con más de tres horas de retraso debido a problemas relacionados con el avión que debía trasladar a la delegación desde Cancún.
De acuerdo con reportes de medios uruguayos, la aeronave asignada por la FIFA no contaba con toda la documentación requerida para realizar el vuelo internacional hacia Estados Unidos, situación que obligó a los organizadores a buscar una alternativa de última hora para completar el traslado.
La demora afectó el itinerario previsto de la Celeste, que tenía programado despegar desde Cancún, Quintana Roo, durante la tarde del domingo. Finalmente, el equipo pudo viajar sin mayores inconvenientes y aterrizó en el sur de Florida varias horas después de lo contemplado originalmente.
Mientras el plantel se dirigió directamente al hotel de concentración, el entrenador Marcelo Bielsa y el capitán José María Giménez acudieron al Hard Rock Stadium para cumplir con los compromisos de prensa establecidos por la organización del torneo.
Uruguay prepara su debut frente a Arabia Saudita
Pese al retraso, el combinado sudamericano mantiene intacta su preparación para enfrentar a Arabia Saudita este lunes en Miami, en actividad correspondiente al Grupo H de la Copa del Mundo.
El encuentro marcará el inicio del camino mundialista para los uruguayos, quienes comparten sector con las selecciones de España y Cabo Verde, dos rivales que también buscarán avanzar a la siguiente ronda.
Un problema que recuerda a Sudáfrica 2010
El incidente generó inevitables comparaciones con una situación similar que atravesó Uruguay durante el Mundial de Sudáfrica 2010, cuando también experimentó inconvenientes logísticos en uno de sus desplazamientos.
Aquella edición terminó siendo histórica para la escuadra charrúa, que logró alcanzar las semifinales y finalizó en la cuarta posición del torneo, su mejor actuación mundialista en décadas.
Ahora, dieciséis años después, la selección uruguaya vuelve a encontrarse con un problema de transporte antes de comenzar su participación en una Copa del Mundo, aunque espera que esta vez el desenlace deportivo sea igual de positivo dentro del terreno de juego.