La Selección Mexicana tiene este jueves una oportunidad inmejorable para acercarse a los dieciseisavos de final del Mundial 2026. Después de vencer 2-0 a Sudáfrica en su debut, el equipo dirigido por Javier Aguirre podría asegurar su presencia en la siguiente ronda con una jornada de anticipación.
El primer requisito es sencillo: México necesita derrotar a Corea del Sur en el Estadio Guadalajara. Cualquier resultado diferente a la victoria obligaría al Tricolor a esperar hasta la tercera fecha de la fase de grupos para definir su futuro en la competencia.
Si el conjunto mexicano consigue los tres puntos y, además, República Checa y Sudáfrica empatan en el otro encuentro del Grupo A, la clasificación quedaría prácticamente sellada. En ese escenario, México llegaría a seis unidades, Corea se mantendría con tres y tanto checos como sudafricanos sumarían apenas un punto.
Con esa combinación, el Tricolor no solo avanzaría a la siguiente ronda, sino que también tendría asegurado el primer lugar del sector gracias a los criterios de desempate y al enfrentamiento directo frente a Corea del Sur.
Incluso si el duelo entre República Checa y Sudáfrica arroja un ganador, un triunfo mexicano dejaría al equipo nacional con seis puntos, una cifra que históricamente suele garantizar el pase a la fase eliminatoria. Esto se debe a que en el nuevo formato de 48 selecciones avanzan los dos primeros lugares de cada grupo y los ocho mejores terceros.
Por ello, aunque matemáticamente todavía podrían existir algunas combinaciones remotas, la realidad es que una victoria frente a Corea del Sur colocaría a México con un pie y medio en los dieciseisavos de final del Mundial 2026.
El único aspecto que seguiría abierto sería la disputa por el liderato del Grupo A. Si República Checa derrota a Sudáfrica, los europeos llegarían con opciones de pelear la cima del sector en la última jornada, cuando enfrenten a México en el Estadio Azteca.
Así, el encuentro de este jueves representa mucho más que tres puntos para el Tricolor: una victoria podría convertirlo en uno de los primeros clasificados a la ronda de eliminación directa y reforzar la ilusión de la afición mexicana en la Copa del Mundo.