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Vesta: el asteroide con una montaña más alta que el Everest que intriga a los científicos; Conoce todo de él

Vesta destaca como el mayor asteroide del cinturón entre Marte y Júpiter, con una estructura similar a la de un planeta y una montaña de 20 kilómetros.

Vesta, el asteroide
Vesta, el asteroide

El enorme asteroide Vesta alberga el cráter Rheasilvia, cuyo pico central supera por más del doble la altura del monte Everest y revela parte de la historia del Sistema Solar.

En el cinturón de asteroides situado entre Marte y Júpiter se encuentra Vesta, uno de los cuerpos rocosos más fascinantes del Sistema Solar. Con un diámetro cercano a los 530 kilómetros y una montaña que supera ampliamente la altura del Everest, este objeto espacial se ha convertido en una pieza clave para comprender la formación de los planetas.

Desde que Ceres fue reclasificado como planeta enano en 2006, Vesta pasó a ser el mayor asteroide de esta región del espacio. Además de representar cerca del 9 % del volumen total del cinturón de asteroides, los científicos lo consideran un auténtico laboratorio natural para estudiar la evolución temprana del Sistema Solar.

El cuerpo celeste fue descubierto el 29 de marzo de 1807 por el astrónomo alemán Heinrich Wilhelm Olbers desde la ciudad de Bremen. Su nombre fue propuesto por el matemático Carl Friedrich Gauss, quien lo bautizó en honor a Vesta, la diosa romana del hogar. Durante varias décadas incluso fue considerado un planeta debido al conocimiento limitado de la época.

En cuanto a su movimiento, Vesta completa una vuelta alrededor del Sol cada tres años y medio terrestres. También es reconocido por ser el asteroide más brillante del cinturón, por lo que puede observarse a simple vista cuando las condiciones del cielo son favorables.

Los estudios realizados revelan que Vesta posee una estructura interna diferenciada, compuesta por núcleo, manto y corteza, una característica propia de planetas rocosos como la Tierra. Los especialistas creen que, durante los primeros millones de años del Sistema Solar, su interior alcanzó temperaturas suficientes para fundirse parcialmente y formar distintas capas geológicas.

A diferencia de otros cuerpos similares, Vesta no tiene una forma completamente esférica. La enorme depresión que presenta en su polo sur modificó su apariencia y ha generado debates sobre su clasificación, aunque oficialmente continúa siendo considerado un asteroide.

La característica más llamativa de Vesta es el gigantesco cráter Rheasilvia, ubicado cerca de su polo sur. Con aproximadamente 460 kilómetros de diámetro, ocupa cerca del 80 % del tamaño total del asteroide y alberga un pico central que alcanza los 20 kilómetros de altura, más del doble que el monte Everest.

Los científicos estiman que este enorme cráter se originó hace alrededor de mil millones de años tras un impacto de gran magnitud que removió cerca del 1 % del volumen del asteroide. Parte del material expulsado durante la colisión viajó por el espacio y llegó a la Tierra convertido en meteoritos, permitiendo a los investigadores analizar directamente fragmentos de uno de los objetos más antiguos del Sistema Solar.