Síguenos

Última hora

Choque en Ah Kim Pech provoca afectaciones viales en Campeche

Entretenimiento / Ocio

Manto terrestre: la IA descubre seis estructuras desconocidas con terremotos

Una inteligencia artificial analizó dos millones de terremotos y descubrió seis estructuras desconocidas en el manto terrestre profundo.

La IA arroja datos interesantes
La IA arroja datos interesantes

Bajo nuestros pies, a miles de kilómetros de profundidad, un grupo de científicos acaba de descubrir seis regiones nunca antes documentadas gracias al uso de inteligencia artificial. El hallazgo, ubicado en el límite entre el manto y el núcleo terrestre, abre una nueva ventana para entender el interior de nuestro planeta.

La corteza que habitamos es apenas una delgada capa sólida que cubre más de 3.000 kilómetros de roca fundida —el manto terrestre— y otros 3.000 kilómetros de metal incandescente en el núcleo. Con una distancia media de 6.371 kilómetros hasta el centro del planeta, y una perforación humana que no supera los 12 kilómetros, estudiar estas profundidades ha sido históricamente un reto casi imposible.

Aun así, la geofísica ha logrado identificar gigantescas anomalías llamadas Grandes Provincias de Baja Velocidad de Corte (LLVP), ubicadas bajo África y el Pacífico. Se cree que son restos fosilizados de Theia, el protoplaneta que chocó contra la Tierra primigenia y cuyos fragmentos habrían dado origen a la Luna.

Un estudio liderado por Yurui Guan y Juan Li, de la Academia China de Ciencias, publicado en el Journal of Geophysical Research: Solid Earth, sumó una capa de complejidad a este panorama. El equipo halló una red de estructuras menores y seis áreas totalmente inéditas a 2.900 kilómetros de profundidad, justo en la frontera entre el manto inferior y el núcleo líquido.

Para explorar esta zona sin acceso directo, los sismólogos recurren a los terremotos como si fueran un sonar: analizan cómo las ondas sísmicas rebotan al atravesar las estructuras internas del planeta. La investigación se centró en las llamadas precursoras PKP, ondas débiles que se dispersan al chocar con irregularidades en la base del manto y llegan a los sismógrafos fracciones de segundo antes que la sacudida principal.

Procesar estas señales a mano habría sido casi imposible por su debilidad frente al ruido de fondo. Por ello, los investigadores entrenaron un modelo de aprendizaje profundo que analizó más de dos millones de registros sísmicos de cerca de 5.000 terremotos de gran magnitud ocurridos entre 1990 y 2024, logrando aislar 175.000 señales de alta calidad, diez veces más que en estudios previos.

Parámetro del estudioDetalle / cifraMuestra analizadaMás de 2 millones de registros sísmicos (1990-2024)Terremotos evaluadosCercanos a 5.000 eventos de gran magnitudSeñales PKP detectadas~175.000 precursores de alta precisión (10x vs. registros históricos)Ubicación de los hallazgos2.900 km de profundidad (límite manto-núcleo)Nuevas zonas identificadas6 áreas heterogéneas bajo Eurasia, Asia Central y el Atlántico Sur

Los datos revelaron que estas estructuras no son parches aislados, sino cinturones geológicos interconectados que se extienden bajo Eurasia, Asia Central y el Atlántico Sur. En esa zona extrema, la presión y el calor generan "pilas termoquímicas": mezclas de antiguas placas oceánicas hundidas, roca parcialmente fundida y vestigios de la colisión con Theia.

Comprender esta dinámica profunda es clave para la geodinámica del planeta, ya que influye en el flujo de calor hacia la corteza, la actividad volcánica, la evolución de la tectónica de placas y la estabilidad del campo magnético que protege a la Tierra de la radiación cósmica.