La organización Human Rights Watch (HRW) denunció que la celebración del Mundial de fútbol en Estados Unidos estuvo marcada por presuntos actos de represión contra personas migrantes, restricciones para visitantes extranjeros y situaciones de discriminación que, afirmó, contradicen los compromisos en materia de derechos humanos asumidos por la FIFA.
Durante la presentación de un informe en Nueva York, elaborado junto con la coalición Sport & Rights Alliance, representantes de ambas organizaciones analizaron el desarrollo del torneo y señalaron que la política migratoria implementada por la administración del presidente Donald Trump afectó la participación de aficionados, árbitros y familiares de jugadores provenientes de distintos países.
Las organizaciones sostuvieron que el contexto en el que se disputó la competencia estuvo acompañado por operativos migratorios, restricciones en la emisión de visas y denuncias de violaciones a los derechos de personas migrantes.
HRW cuestiona el trato a migrantes durante el Mundial
La directora de iniciativas globales de Human Rights Watch, Minky Worden, aseguró que el torneo se desarrolló en medio de una política de inmigración que calificó como represiva.
Según la organización, las acciones del Gobierno estadounidense contrastan con la promesa de la FIFA de organizar "el Mundial más inclusivo de la historia".
Worden señaló que la ofensiva migratoria emprendida por las autoridades estadounidenses afectó a personas que pretendían asistir al torneo y criticó que la FIFA no garantizara el cumplimiento de sus propios estándares en materia de derechos humanos.
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Denuncian problemas con visas para árbitros y aficionados
El informe también expone diversos casos relacionados con dificultades para obtener visas de ingreso a Estados Unidos.
Entre ellos se menciona al árbitro somalí Omar Artan, quien, pese a haber sido seleccionado por la FIFA para participar en la competencia, no obtuvo autorización para ingresar al país.
Asimismo, la organización recordó el caso de la madre del portero de Cabo Verde, Vozinha, quien denunció que no pudo viajar para presenciar el debut de su hijo debido a problemas con el trámite migratorio.
El director ejecutivo de Football Supporters Europe, Ronan Evain, aseguró que durante el monitoreo realizado por la coalición prácticamente no encontraron evidencia de aficionados provenientes de África y Asia que hubieran obtenido visas para asistir al Mundial.
Según explicó, muchas de las personas originarias de esas regiones que estuvieron presentes en los estadios ya residían en Estados Unidos o contaban con doble nacionalidad.
También señalan discriminación hacia personas LGBTIQ+
Human Rights Watch y Sport & Rights Alliance sostuvieron que integrantes de la comunidad LGBTIQ+ decidieron no viajar al Mundial debido al ambiente que, según las organizaciones, generaron diversas políticas impulsadas por la administración de Donald Trump.
Además, criticaron que la FIFA no respondiera a las preguntas formuladas por la coalición sobre las denuncias relacionadas con la emisión de visas y otras medidas restrictivas.
Informe coincide con muertes de migrantes en operativos de ICE
Las organizaciones también contextualizaron sus conclusiones con recientes casos de migrantes fallecidos durante operativos migratorios en Estados Unidos.
Entre ellos mencionaron la muerte del mexicano Lorenzo Salgado Araujo y del colombiano Johan Sebastián Durán Guerrero, quienes fallecieron tras recibir disparos de agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).
HRW consideró que estos hechos reflejan un entorno de mayor presión sobre la población migrante durante el periodo en que Estados Unidos fue sede del Mundial, por lo que reiteró el llamado a garantizar el respeto a los derechos humanos en futuros eventos deportivos internacionales.
IO