La Asociación Nacional de Instituciones de Educación Privada en Quintana Roo afirmó que esperará la publicación en el Diario Oficial de la Federación sobre un posible adelanto del cierre del ciclo escolar, para determinar las acciones a seguir en los próximos días.
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Luis Gerardo Téllez, vicepresidente de Educación Media Superior y Superior de la agrupación, explicó: “Las escuelas privadas estamos en espera de información oficial. Creemos que la próxima semana ya se habrán definido las acciones pertinentes”.
La incertidumbre surgió luego de que el secretario de Educación Pública, Mario Delgado, anunciara el pasado jueves la posibilidad de adelantar el cierre del ciclo escolar al 5 de junio, en lugar del 15 de julio. Horas después, la Presidenta de México, Claudia Sheinbaum, aclaró que el ajuste al calendario escolar 2025-2026 por el Mundial 2026 todavía es una propuesta y no una decisión definitiva.
Padres de familia consideraron incongruente la medida, debido al rezago académico que persiste tras la pandemia. Además, señalaron que reducir cerca de 40 días de actividades en las aulas representaría gastos adicionales. Docentes manifestaron sentirse presionados ante la necesidad de adelantar evaluaciones en primarias y secundarias, mientras estudiantes de nivel medio superior expresaron preocupación por la modificación de fechas de exámenes y entrega de proyectos.
En Quintana Roo, la matrícula de Educación Básica asciende a 338 mil 484 estudiantes, mientras que en Educación Media Superior alcanza los 76 mil 544 alumnos, quienes podrían concluir clases el 5 de junio si la propuesta es aprobada. Durante “La Mañanera del Pueblo”, Claudia Sheinbaum precisó que el posible adelanto del cierre del ciclo escolar aún se encuentra en análisis por parte de las autoridades federales. Indicó que cualquier ajuste deberá evaluarse técnicamente para evitar afectaciones en la formación académica de millones de estudiantes.
La SEP mantiene vigente el calendario escolar aprobado originalmente para el actual periodo lectivo. Aunque la propuesta de modificar las fechas de salida para preescolar, primaria y secundaria ha tomado fuerza, todavía no existe un acuerdo formal.
Ana, abuela de un estudiante de la primaria La Corregidora, en la Supermanzana 228, expresó su desacuerdo con la posible reducción de clases, pues aseguró que también implica presión económica para las familias. “Estaba programado que los padres daríamos dos pagos parciales, pero con esta decisión nos acaban de avisar que pagaremos en una sola exhibición la próxima semana”, comentó Karen Carrillo.
Acciones ante el presunto cierre
La Asociación Nacional para el Fomento Educativo y la Asociación Nacional de Escuelas Particulares ANFE-ANEP puntualizaron que, aunque es obligatorio respetar las fechas oficiales para la captura de calificaciones en plataformas institucionales, los planteles pueden mantener actividades académicas, de reforzamiento o extracurriculares para evitar rezago entre niñas, niños y adolescentes.
En la plataforma change.org también fue lanzada la iniciativa “Exigir al Gobierno respetar el calendario escolar para el ciclo 25-26”, la cual superó las 4 mil firmas apenas 16 horas después de su publicación.
Oposición al recorte
En Lázaro Cárdenas, Emilio Jiménez, enlace de la Secretaría de Educación, sostuvo que los objetivos programados deberán concluirse durante mayo y junio, mientras algunos directores confiaron en que los docentes podrán cumplir con los planes académicos establecidos.
Sin embargo, maestros expresaron en redes sociales su inconformidad ante la reducción del calendario. El profesor Óscar Valle explicó que, aunque el 5 de junio marcaría el fin de las clases regulares, del 17 al 28 de junio se mantendría un periodo de regularización para alumnos que requieran apoyo académico. Por su parte, el profesor Manuel H. señaló que, en términos prácticos, el ciclo concluiría desde el 5 de junio, ya que el resto del mes quedaría destinado a trámites administrativos, evaluaciones y preparativos de clausuras, sin posibilidad de continuar con clases formales.
El maestro A.L., de nivel primaria, advirtió que el recorte afectaría principalmente a estudiantes de cuarto y quinto grado, a quienes identificó como “niños pandemia”, debido a que todavía requieren reforzamiento académico constante. La maestra C.C., de secundaria, consideró que las modificaciones repentinas representan una falta de respeto a la labor docente, pues obligan a reorganizar actividades en poco tiempo.
José M., padre de familia, calificó la medida como “malísima”, al considerar que entre días festivos, Consejos Técnicos y el posible adelanto del cierre escolar, las horas efectivas de enseñanza se reducen considerablemente. S.H., madre de familia, aseguró que el anuncio tomó por sorpresa a la comunidad escolar, debido a que muchas familias ya tenían organizadas actividades y gastos para los próximos meses.
Yolanda C. criticó que, mientras existen inversiones millonarias relacionadas con el Mundial de Futbol, numerosos planteles continúan sin ventiladores o sistemas de aire acondicionado adecuados para enfrentar las altas temperaturas. Beatriz T. afirmó que la modificación del calendario también genera presión económica, ya que muchas familias contemplaban más tiempo para reunir recursos destinados a graduaciones y ceremonias escolares.
Agrava rezago educativo
En opinión de padres de familia, la suspensión anticipada del actual ciclo escolar generará severas afectaciones en el proceso de aprendizaje de los estudiantes, en especial de quienes cursan primaria y secundaria.
Por principio de cuentas, el presidente de la asociación civil Padres Aliados por la Educación, Héctor Santín Gómez, consideró que suspender el actual ciclo escolar el 5 de junio impactará de forma negativa en los planes de estudio que, desde la pandemia de la COVID-19, arrastran rezagos significativos. Se trata de una medida que solo agravará el atraso educativo, resaltó.
Como se sabe, la Secretaría de Educación Pública SEP anunció que el actual ciclo escolar finalizará el 5 de junio próximo y ya no el 15 de julio, como originalmente estaba previsto, debido a las altas temperaturas que actualmente imperan en el País y por la celebración del Mundial de Futbol, del cual México es sede junto con Estados Unidos y Canadá.
Asimismo, para no comprometer el desarrollo de los planes y programas de estudio, de acuerdo con la SEP, del 17 al 28 de agosto, ya con el ciclo escolar 2026-2027, se llevarán a cabo dos semanas oficiales dedicadas al fortalecimiento de aprendizajes, enfocadas en reforzar conocimientos y atender las necesidades académicas de niñas, niños y adolescentes. De esta forma, el arranque oficial del próximo ciclo educativo sería el 31 de agosto en todas las escuelas públicas y privadas de Educación Básica incorporadas al Sistema Educativo Nacional SEN.
Sin embargo, ayer, en “La Mañanera del Pueblo”, la presidenta Claudia Sheinbaum aseguró que el ajuste al calendario escolar 2025-2026 todavía es una propuesta y no una decisión definitiva. “Es una propuesta la que hizo el titular de la SEP, Mario Delgado, y viene de los propios estados de la República. Se tomó esta propuesta, pero todavía no hay un calendario definido”, señaló la mandataria.
Héctor Santín indicó que reducir de 196 a 170 días lectivos pone en riesgo el cumplimiento de los programas académicos, los cuales ya presentan rezagos de ciclos anteriores como resultado de la pandemia de la COVID-19. Además de la preocupación académica, destacó un impacto económico para las familias, toda vez que ya habían planificado gastos y contrataciones para ceremonias y eventos de fin de curso hasta julio, no para los primeros días de junio. Resaltó que se trata de una determinación que las autoridades educativas tomaron de manera unilateral, es decir, sin haber realizado una consulta previa con las asociaciones nacionales y locales de padres de familia.
Por su parte, la presidenta de la Asociación Estatal de Padres de Familia de Quintana Roo AEPF, Cecilia Manzanilla Pérez, afirmó que el anuncio de la conclusión anticipada del actual periodo escolar tomó por sorpresa tanto a tutores como a docentes. Destacó que las opiniones están divididas en torno a esta disposición, ya que mientras algunas personas prefieren tener a sus hijos en casa, otras deberán reorganizar actividades porque el periodo vacacional será más amplio.
Al igual que Santín Gómez, indicó que existe inquietud debido a que se tendrán que adelantar actividades como las clausuras de fin de curso, lo que representará gastos no programados para junio. Con relación a que uno de los argumentos son las altas temperaturas, Cecilia Manzanilla consideró válido ese punto, aunque sostuvo que no se consultó a los paterfamilias ni se valoró el posible retroceso en el rendimiento académico. Los representantes de los padres de familia coincidieron en señalar que solicitarán una reunión con las autoridades educativas para conocer la estrategia pedagógica que compensará los días perdidos.
Decisión apresurada
En José María Morelos, Martha Canché manifestó que la decisión tomó por sorpresa a las familias y consideró que los docentes ahora apresurarán contenidos para cumplir con el programa escolar, dejando en segundo plano el aprendizaje de los estudiantes. Cinthia Dávila comentó que la medida fue tomada sin consultar a los padres de familia y reconoció que generará inconformidades entre quienes consideran prioritaria la educación de sus hijos.
Armando Caamal expresó preocupación por el aumento del rezago en materias como matemáticas y lectura, al tiempo que cuestionó que la determinación haya sido tomada “a modo”. David Gómez Tox sostuvo que acortar el ciclo escolar representa una decisión apresurada y opinó que la educación debe mantenerse como prioridad, salvo en situaciones extraordinarias como una pandemia.
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JGH