Quintana Roo

Crisis turística de Tulum alcanza comunidades mayas: Cierran negocios rumbo a Cobá

La baja afluencia turística de Tulum golpea a Macario Gómez, Francisco Uh May y Cobá, donde comercios, restaurantes y guías reportan cierres, pocas ventas y semanas sin recorridos.

La disminución del turismo en Tulum ya afecta a las comunidades del interior.
La disminución del turismo en Tulum ya afecta a las comunidades del interior. / Edgar Silva

La disminución del turismo en Tulum ya no impacta únicamente a la zona costera y al centro del destino, sino que sus efectos se extienden hacia las comunidades del interior, donde pequeños comercios, restaurantes y talleres dependen de la afluencia de visitantes que viajan rumbo a Cobá.

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En Macario Gómez, Francisco Uh May y otros puntos de este corredor, algunos establecimientos han cerrado, mientras que otros modifican su forma de operar para reducir gastos y mantenerse activos.

El principal problema para los pequeños negocios es afrontar los costos fijos ante ingresos que permanecen limitados. Comerciantes de la zona señalan que deben cubrir renta, impuestos, salarios y otros compromisos, independientemente del número de clientes que reciban. Esta situación ha llevado a algunos propietarios a abandonar locales establecidos y trasladar sus actividades a puestos semifijos, donde pueden disminuir erogaciones mientras esperan una recuperación de la afluencia turística.

Johana Jiménez Contreras, comerciante de Macario Gómez, explicó que han observado jornadas con una mayor presencia de visitantes, aunque todavía se trata de un comportamiento irregular.

“Tenemos días buenos, como que hay un poquito más de movimiento de turistas, pero no es que ya haya subido muy bien”, señaló al explicar que el incremento todavía resulta insuficiente para compensar las pérdidas acumuladas durante los meses de menor actividad.

Una situación similar fue reportada semanas atrás por Hilaria Poot, integrante de Artesanías La Esperanza, quien estimó que las ventas en Macario Gómez y Francisco Uh May habían aumentado apenas entre cinco y 10 por ciento. La comerciante relató que previamente llegaron a transcurrir jornadas completas sin concretar una sola operación, por lo que la afluencia observada recientemente representa solamente un respiro y no una recuperación del sector.

El impacto también alcanza a Cobá, uno de los principales puntos que alimentan el tránsito de visitantes por este corredor. William Cen Canché, representante de guías turísticos de esa comunidad, había advertido desde junio que la actividad llegó a ubicarse alrededor del 10 por ciento respecto de los niveles de años anteriores, provocando que algunos trabajadores pasaran hasta ocho o 10 días sin realizar un recorrido. La reducción de excursionistas repercute en cadena sobre guías, artesanos, restaurantes, transportistas y comercios ubicados en la carretera.

Para los comerciantes, el ligero movimiento observado recientemente todavía está lejos de representar una recuperación económica. El reto será mantener abiertos los negocios durante septiembre y octubre, meses tradicionalmente complicados para la actividad turística, y esperar que la temporada alta genere nuevamente circulación de visitantes hacia las comunidades mayas, donde buena parte de la economía depende de quienes salen de Tulum para recorrer Cobá y otros atractivos del interior del municipio.

JGH