Un pescador arribó a un muelle particular con signos de descompresión severa y posteriormente fue ingresado de emergencia a la cámara hiperbárica, en un contexto de alta incidencia de este padecimiento entre quienes realizan inmersiones profundas para la captura de langosta, informaron Protección Civil y el Patronato encargado de administrar la cápsula médica en Isla Mujeres.
Se trata de un joven buzo que presentó dificultad para ponerse de pie debido al efecto de las burbujas de nitrógeno acumuladas en el organismo, al no lograr expulsarlas durante el ascenso después de una inmersión realizada a varios kilómetros al este de Isla Mujeres, comentaron algunos pescadores.
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Durante la estabilización del paciente en un muelle cercano a la gasolinera del malecón Rueda Medina, recibió apoyo de paramédicos de la Secretaría de Marina, apostados en Playa Centro, mientras se esperaba la llegada de una ambulancia para trasladarlo a la cámara hiperbárica.
Protección Civil informó que, a través del número de emergencia, recibió un reporte de auxilio de una embarcación pesquera que trasladaba a un hombre con síntomas de descompresión. “Nuestros Guardavidas de Protección Civil acudieron al muelle cercano a Playa Centro para brindar los primeros auxilios y estabilizar al paciente, mientras se esperaba el arribo de la ambulancia de la Cruz Roja”, dijo una fuente de la dependencia.
El pescador fue llevado al Hospital Integral y posteriormente ingresado a la cámara hiperbárica, donde recibió atención especializada.
Según un informe preliminar del Patronato que administra este equipo médico, durante las primeras tres semanas de la temporada de captura de langosta se atendió a 13 pacientes, quienes requirieron diferentes sesiones para eliminar el nitrógeno acumulado en el organismo, con un total de 28 terapias, debido a que la mayoría necesitó más de una.
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Estos buzos se sumergen en aguas de entre 30 y 40 metros de profundidad y requieren mezclas con oxígeno para desarrollar una actividad que debería durar pocos minutos; sin embargo, algunos hombres de mar exceden los límites permitidos y permanecen hasta una hora en el lecho marino, sometidos a un considerable esfuerzo físico durante la captura del crustáceo, señalaron los socios de otras cooperativas, Martín, Óscar y Luis.
En la temporada anterior, de julio del 2025 a febrero del 2026, resultaron lesionados 110 buzos; al menos 50 por ciento fueron reincidentes. A varios de ellos ya se les había advertido que no debían realizar inmersiones debido a su edad, superior a los 40 años, y a que contaban con antecedentes de descompresión, reveló un integrante del equipo de rehabilitación de la cámara hiperbárica.