Al menos 17 familias dedicadas al cultivo de plantas ornamentales en la comunidad Constituyentes del 74 enfrentan dificultades económicas por la irregularidad en las ventas, con periodos de hasta dos meses consecutivos sin comercializar sus productos, situación que afecta directamente el sustento de sus hogares.
Integrantes de un vivero atribuyeron esta problemática a la falta de transporte propio, los elevados costos de traslado hacia localidades ubicadas a unos 20 kilómetros, así como las deficiencias en el suministro eléctrico y la telefonía celular. A estos obstáculos se suma el analfabetismo y el desconocimiento de herramientas digitales, factores que dificultan la promoción de sus cultivos mediante las plataformas digitales.
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Las productoras Estela,Teresa, Marcelina y María del Socorro de la familia Cocom Dzib explicaron que el vivero representa la principal fuente de ingresos para las familias participantes. Algunas mujeres acumulan hasta 18 años de experiencia en esta actividad, mientras otras llevan entre 10 y 12 años, además de las integrantes que se han incorporado recientemente.
Aunque disponen de amplios terrenos destinados a la reproducción de distintas especies vegetales, las oportunidades de comercialización se concentran en dos temporadas: mayo y junio, así como octubre y noviembre. Durante diciembre registran algunos repuntes, pero el resto del año la demanda disminuye considerablemente, lo que provoca largos periodos de inactividad y falta de recursos para cubrir los gastos familiares.
La falta de una unidad para transportar la mercancía las obliga a depender de compradores externos que visitan la comunidad desde Tulum, Benito Juárez (Cancún), Santo Domingo y Leona Vicario. Contratar fletes particulares resulta poco rentable debido a los gastos que representa frente a las ganancias obtenidas.
Esta situación también limita su capacidad para negociar mejores precios. La mayoría de las especies se vende entre ocho y 20 pesos por pieza, mientras los ejemplares grandes, como las monsteras, alcanzan entre 30 y 40 pesos. Algunas variedades especiales llegan a cotizarse en 100 pesos, aunque los intermediarios mantienen ofertas bajas pese al tiempo y los cuidados que requiere cada ejemplar.
Reproducen por esquejes
La reproducción vegetal exige entre uno y dos meses de trabajo, dependiendo de la especie. El procedimiento consiste en obtener esquejes de plantas madre, sembrarlos y esperar el desarrollo de raíces antes de trasladarlos a bolsas de vivero. Para mantener esta labor, las agricultoras adquieren insumos cuyo costo también representa una carga económica; un paquete de bolsas puede alcanzar los mil 400 pesos y durar desde una semana hasta un mes, según el volumen de producción.
A las dificultades comerciales se añade la falta de infraestructura básica. Las interrupciones eléctricas y las fallas en la señal telefónica impiden mantener una comunicación constante con posibles clientes. Además, varias integrantes no saben leer ni escribir, ni cuentan con conocimientos para utilizar teléfonos inteligentes o administrar plataformas digitales.
Ante estas condiciones, el Vivero Maya depende de la publicidad indirecta que realizan visitantes e intermediarios, quienes fotografían las plantas y comparten imágenes en sus cuentas personales. Esta práctica constituye prácticamente el único medio para atraer nuevos compradores hasta Constituyentes del 74, mientras las familias continúan a la espera de mejores oportunidades para colocar su producción.