En plena temporada de calor y con temperaturas que superan fácilmente los 35 grados en Yucatán, una de las sorpresas más comunes para locales y turistas ocurre al sumergirse en un cenote: el agua es notablemente fría.
Este contraste, especialmente evidente durante Semana Santa, genera curiosidad entre quienes esperan un alivio templado del calor y se encuentran con una sensación refrescante mucho más intensa.
Lejos de ser un fenómeno aislado, la baja temperatura del agua en los cenotes responde a características naturales propias de la región.
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Estos cuerpos de agua, formados en el subsuelo y conectados al sistema de ríos subterráneos de la península, mantienen condiciones físicas estables durante todo el año, lo que explica por qué su temperatura no varía significativamente pese al clima exterior.
¿Qué factores explican el frío del agua en los cenotes?
Origen subterráneo del agua: El agua de los cenotes proviene de corrientes subterráneas que se encuentran protegidas de la radiación solar directa. Al no estar expuesta al sol como ocurre en lagunas o playas, el agua conserva temperaturas más bajas de forma constante.
Aislamiento térmico natural: Las formaciones rocosas que rodean a los cenotes, principalmente de piedra caliza, actúan como una barrera que reduce el intercambio de calor con el ambiente. Esto genera una especie de “aislamiento” que impide que el agua se caliente rápidamente, incluso en los días más calurosos.
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Profundidad y volumen de agua: Muchos cenotes tienen gran profundidad, lo que favorece la estratificación térmica. Las capas más profundas permanecen frías y ayudan a mantener una temperatura general baja, ya que el agua superficial no se calienta lo suficiente como para elevar la temperatura total.
Flujo constante de agua: Los cenotes forman parte de un sistema dinámico donde el agua circula constantemente. Este movimiento evita que el agua se estanque y se caliente, ya que se renueva con corrientes que provienen de zonas más profundas y frescas.
Temperatura promedio del acuífero: El agua subterránea de la península de Yucatán suele mantenerse entre los 24 y 26 grados Celsius durante todo el año. Aunque puede parecer templada en términos generales, el contraste con el calor exterior hace que se perciba mucho más fría al entrar en contacto con el cuerpo.