Yucatán

En Temozón, realizan antigua ceremonia agrícola maya del Janil Cool para pedir buenas lluvias y cosechas

El Janil Cool es uno de los más antiguos rituales de origen maya para dar gracias a lo divino y pedir la protección para los ranchos y sus animales.

Sobre un altar se colocó la comida que se ofrendó.
Sobre un altar se colocó la comida que se ofrendó. / Por Esto!

Familias campesinas de la comisaría de Pocoboch se organizaron para realizar la ancestral ceremonia maya del Janil Cool, o petición de lluvias, para que prospere la siembra y obtener buenas cosechas.

Con este motivo, se prepararon los alimentos que se ofrecieron durante una convivencia de hombres, mujeres y familias enteras trabajadoras del campo que llegaron invitadas por los anfitriones.

La ceremonia estuvo encabezada por  un sacerdote maya que recitó las antiguas oraciones y entregó la ofrenda a la divinidad.

El Janil Cool es uno de los más antiguos rituales de origen maya para dar gracias a lo divino y pedir la protección para los ranchos y sus animales. Es un ejemplo de la arraigada fe de los abuelos.

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Los asistentes a esta ceremonia maya agrícola recordaron que es muy bueno que se mantengan estas tradiciones, pues son parte de la herencia cultural de la comunidad que recibe su sustento del trabajo de la tierra en ranchos y montes.

Rafael Ek, un milpero de la región, explicó: “Estas ceremonias las debemos continuar realizando y por eso hay que reconocer el esfuerzo que hace esta familia que preserva esta actividad”.

“En realidad es una acción de gracias a Dios para pedirle por todo: la salud, las buenas lluvias y para agradecer lo que se ha podido cultivar. Pero también se pide por los animales, por la prosperidad de los ranchos y del monte”, agregó.

Según explicó, la frase Janil Cool proviene de la palabra maya janil, por janal, que significa comer, y de cool, que se refiere a una comida de caldo espeso. La frase traducida libremente se entiende como comer caldo espeso. Este alimento se ofrendó a los yumtsilo’ob, que, desde el pensamiento maya prehispánico, son seres divinos que habitan en las nubes o en lo alto, para ayudar a los hombres.

Se indicó que a ellos se les pide que manden la buena lluvia, pero con la mezcla espiritual con el catolicismo, estos creadores o dadores de favores se volvieron los santos patronos, y el gran señor es el Kichkelem Yum, o sea, el Cristo.

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En cuanto a la ofrenda y la ceremonia religiosa, fue realizada por el Yun Men, o sacerdote, don José Cox y su ayudante, quienes repitieron las oraciones ancestrales.

Como parte de la comida también se hicieron los pibes o nojoch huajes, que son tortillas grandes, y tamales cocidos bajo la tierra, que sirven para ofrecer a Dios por todas las ganancias de la milpa.

Cuando está lista la ofrenda, el sacerdote hace un canto en lengua maya para pedir a Dios que la reciba como regalo de la familia.

Tras concluir el ritual sagrado, se compartió la comida entre todos, en almuerzo comunitario.

Rafael Ek señaló que lamentablemente esta es una tradición que tuvo fuerte arraigo, pero ahora está quedando en el olvido, ya que no se practica por los campesinos jóvenes y solamente muy pocas familias la conservan.

“Por eso ya no llueve a tiempo, ya no se logra la cosecha deseada, porque no se agradece a Dios ni se le pide su ayuda para esto”,  señaló el veterano campesino.

Sin embargo, destacó que en la comunidad de Pocoboch aún se conservan muchas tradiciones mayas antiguas, aunque de forma esporádica, en los montes y solares de algunas pocas familias.