A pocas semanas de concluir el ciclo escolar, la Secretaría de Educación del Gobierno del Estado (Segey) enfrenta un reto adicional al cierre de actividades académicas: reparar los daños que las intensas lluvias de las últimas semanas dejaron en decenas de escuelas de Yucatán.
El titular de la dependencia, Juan Balam Varguez, informó que alrededor de 40 planteles educativos han reportado afectaciones derivadas del temporal que impactó a la entidad durante los últimos días de mayo y la primera quincena de junio.
“Tenemos alrededor de 40 escuelas con inundaciones, filtraciones, problemas eléctricos y también con los servicios sanitarios”, señaló.
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De acuerdo con el secretario, los daños comenzaron a registrarse tras las fuertes precipitaciones que azotaron diversas regiones del estado y que provocaron encharcamientos, filtraciones de agua y fallas en la infraestructura básica de varios centros educativos.
A pesar de la magnitud de las afectaciones, aseguró que la atención se realizó de manera oportuna y que gran parte de los trabajos correctivos quedaron concluidos durante el pasado fin de semana, permitiendo mantener las actividades escolares sin mayores contratiempos en la recta final del curso.
Pretenden respuesta inmediata
Balam Varguez destacó que la Segey mantiene una supervisión constante de la infraestructura educativa tanto en Mérida como en los municipios del interior del estado, con el objetivo de responder de manera inmediata ante cualquier contingencia.
Uno de los casos atendidos fue el de una escuela ubicada en la comisaría de Susulá, en Mérida, donde la falta de pozos pluviales ocasionaba acumulaciones de agua que comprometían la seguridad de las instalaciones y de la comunidad estudiantil. La dependencia intervino para corregir la situación como parte de las acciones emergentes derivadas del temporal.
Las labores de mantenimiento continuarán durante las próximas semanas y se integrarán al programa de rehabilitación que tradicionalmente se ejecuta durante el receso vacacional de verano.
El funcionario explicó que en los próximos días se definirá el plan de trabajo que permitirá atender nuevas necesidades.
Para estas acciones se contempla una inversión cercana a los 30 millones de pesos, recursos que serán destinados a mejorar las condiciones de los planteles y garantizar espacios seguros para estudiantes y docentes.
Aunque reconoció que el presupuesto es insuficiente para atender todas las necesidades en la infraestructura educativa del estado, expresó su confianza en que las obras programadas permitirán que miles de alumnos regresen a clases en agosto en mejores condiciones.