Yucatán

Suspenden clases en Chan Cenote, Tizimín, por 12 casos de hepatitis A en alumnos

Autoridades confirmaron 12 casos de hepatitis A entre estudiantes de Chan Cenote, Tizimín; las clases permanecerán suspendidas del 15 al 28 de septiembre para evitar contagios.

Consumo de agua sin tratar provoca 12 casos de hepatitis A en la comisaría de Chan Cenote
Consumo de agua sin tratar provoca 12 casos de hepatitis A en la comisaría de Chan Cenote / Por Esto!

La confirmación de 12 casos de hepatitis tipo A entre estudiantes de la comisaría de Chan Cenote encendió las alertas entre las familias, particularmente porque hasta la fecha la comunidad continúa bebiendo agua que extraen del pozo, al cual no se le da ningún tipo de tratamiento y, cada vez que llueve, arrastra todo lo que encuentra y va al manto acuífero.

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De acuerdo con la información disponible, nueve casos corresponden a alumnos de la escuela primaria y tres al telebachillerato, situación que llevó a las autoridades de Salud y educativas a suspender las clases desde el pasado 15 de septiembre. La medida permanecerá vigente hasta el 28 de este mes, como parte de las acciones para prevenir nuevos contagios.

Sobre el número de enfermos, la habitante Jimena Aguilar dijo que pueden ser más, pero que el sector Salud lo ha ocultado.

Medidas

Entre las medidas implementadas se encuentran la suspensión temporal de la venta ambulante y la revisión de las bitácoras de cloración del agua en los planteles; asimismo, se contactó con el enlace municipal, Carlos Delgado, quien proporcionó un número telefónico para solicitar la información oficial sobre estos casos, pero nadie respondió a los llamados.

Sin embargo, uno de los principales motivos de preocupación entre los habitantes es que aún hay familias que recurren al agua del cenote, ubicado en el centro de la comunidad, para consumo humano, pese a que se trata de líquido que no recibe un proceso de cloración y tampoco se hierve.

Los habitantes señalan que el suministro de agua potable es limitado y también hay desconfianza en ella debido a que en ocasiones anteriores llega turbia porque, posiblemente, en el tanque elevado defecan las aves, entre ellas zopilotes, por lo que varias familias prefieren acudir al cenote para obtenerla en cubetas.

Varios vecinos aseguraron que el líquido no sólo es utilizado para labores de aseo o en el riego del campo, sino también para beber y preparar los alimentos.

Ante este panorama, vecinos consideraron necesario que las autoridades correspondientes realicen un análisis microbiológico y sanitario del agua que consume la población, tanto del sistema de abastecimiento como de otras fuentes utilizadas, a fin de conocer su calidad y determinar si existe algún riesgo para la salud.