A partir de hoy 2 de septiembre entrarán en vigor los nuevos límites territoriales entre Mérida y Tixpéhual, una modificación que obligará a trasladar expedientes catastrales, actualizar planos y cédulas de predios particulares y redistribuir la prestación de servicios públicos entre ambos ayuntamientos.
El convenio que pone fin al conflicto limítrofe fue firmado desde el 26 de octubre de 2023 por los entonces alcaldes Renán Barrera Concha, de Mérida, y Víctor René Lara Cauich, de Tixpéhual, pero fue publicado este martes 1 de septiembre del 2026 en el Diario Oficial del Gobierno del Estado.
El acuerdo establece que los nuevos límites comienzan a aplicarse al día siguiente de su publicación y concede a ambos municipios un plazo de tres meses para completar una serie de ajustes administrativos, sin que ese periodo retrase la entrada en vigor de la nueva delimitación.
El cambio busca hacer coincidir la división municipal con los límites de ejidos y propiedades privadas, para evitar que terrenos o parcelas queden divididos entre dos jurisdicciones.
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De acuerdo con el convenio, una superficie de 683.34 hectáreas queda a favor de Tixpéhual, mientras que otro polígono de 911.46 hectáreas permanece dentro de Mérida. Estas cifras corresponden a las áreas definidas en los planos del acuerdo y no deben interpretarse como una suma simple de tierra intercambiada entre ambas comunas.
Serie de modificaciones
Uno de los efectos más directos recaerá sobre los predios particulares ubicados en las zonas donde se modificó la línea divisoria.
Los catastros de Mérida y Tixpéhual deberán identificar los inmuebles que pasan de un municipio al otro, transferir sus expedientes y elaborar nuevas cédulas y croquis catastrales para que el Registro Público de la Propiedad actualice su ubicación administrativa.
Los propietarios no deberán pagar por estas gestiones, ya que el convenio establece que los trámites jurídicos y administrativos derivados del cambio de límites estarán a cargo de los dos ayuntamientos y no tendrán costo para los ciudadanos.
También deberán ser reconocidos por la nueva autoridad municipal los permisos, licencias y autorizaciones que previamente haya expedido el otro ayuntamiento, siempre que cumplan con las disposiciones legales aplicables.
Atención municipal
La nueva delimitación no se sujeta sólo al catastro. Cada municipio asumirá la prestación de los servicios públicos correspondientes a los terrenos que queden dentro de su territorio.
Esto incluye la atención del equipamiento urbano, alumbrado público y las gestiones relacionadas con concesiones de agua, además de los demás servicios que correspondan a cada ayuntamiento.
Las comunas deberán establecer físicamente los nuevos señalamientos limítrofes y hacer los ajustes necesarios a sus programas municipales de desarrollo urbano.
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También tendrán que informar del cambio a dependencias e instituciones federales y estatales relacionadas con propiedad, vivienda, servicios, elecciones, estadística y administración territorial.
Entre ellas se encuentran el Registro Agrario Nacional, Inegi, INE, Iepac, Japay, CFE, Infonavit, Registro Público de la Propiedad, autoridades fiscales y organismos encargados del suelo y la vivienda.
Un conflicto pendiente desde hace varios años
La delimitación con Tixpéhual formaba parte de los conflictos territoriales que Mérida mantenía con varios municipios vecinos.
En 2022, cuando el Congreso estatal aprobó el acuerdo limítrofe entre Mérida y Tixkokob, legisladores señalaron que todavía permanecían pendientes las delimitaciones con Conkal, Chicxulub Pueblo, Timucuy, Tixpéhual, Yaxkukul y Ucú.
El objetivo de estos convenios ha sido evitar que propiedades y terrenos ejidales queden divididos por líneas municipales distintas, situación que puede generar problemas para trámites, servicios públicos y programas gubernamentales.
Con la publicación del acuerdo de Mérida y Tixpéhual, ambos ayuntamientos tendrán ahora tres meses para trasladar expedientes, modificar registros, colocar señalamientos y asumir los servicios correspondientes a su nueva jurisdicción.