Campeche

Desde el “tuch” hasta el “bobox”: palabras mayas que aún forman parte de miles de familias de Campeche

Más de 800 mil personas mantienen viva la lengua maya en la Península de Yucatán a través de palabras, tradiciones, comida, recuerdos familiares y expresiones que siguen pasando de generación en generación.

La lengua maya no sobrevive: así se mantiene viva entre recuerdos y tradiciones
La lengua maya no sobrevive: así se mantiene viva entre recuerdos y tradiciones / Erick Caamal

La lengua maya ha encontrado en las redes sociales una esperanza para subsistir ante la falta de interés en las nuevas generaciones. Actualmente, en plataformas como Facebook y YouTube hay tutoriales e incluso artistas que, a través de la música, rememoran el conocimiento de nuestros antepasados. Además, las mismas políticas comunitarias de estos medios virtuales han permitido que los jóvenes descubran en el maya una forma de expresarse, sin temor a ser sancionados. 

Esta alternativa y la interacción diaria entre familias, vecinos y comunidades, evidencian que el maya no es sobreviviente, es resiliente y su batalla aún no acaba. Con cada palabra que alguna persona utilice al comunicarse verbal o digitalmente, alienta su continuación.  

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Y es que hablar del maya es rememorar la vida misma: Doña Margarita, de Tenabo, recuerda con cariño a su abuelita que le ayudaba a cuidar a sus hijos: “mi mamá murió cuando yo nací, así que mi chiich´i me creció y a mis hijos también; mientras yo trabajaba costurando en la casa ella los hacía lo´och para arrullarlos, o los cargaba jéets’ méek’ para ir a la tienda” rememora.

“A veces, las personas hablan más maya de lo que creen saber”, historiador. / Erick Caamal

Rodrigo, de Tinún, es un joven que disfruta incluir su lengua materna entre sus charlas: “Mi tío nos enseñó a preparar el xe’ek’ de guaya con mango para botanear aunque a veces nos daba tirix ta’; y los fines de semana mi mamá nos torteaba unas gorditas con xix de chicharrón, las guardaba en un leek y preparaba Sikil p’aak” nos relata mientras nos muestra un chuuj que fue su “yeti” durante muchas aventuras. 

Doña Candita, excocinera del chicle, nos cuenta que en la montaña no tenían médico así que cuando alguien se enfermaba recurrían a remedios naturales:  si te salía un xayak’ tenías que aplicarte resina de pomol’ che’. Si te batía el jatsʼa jaʼ debías bañarte con una infusión de síinanché.  “Si te daba calentura te preparaban un caldo con verduras puuch, te sobaban con vaporub el pecho, el tuch, el xic y hasta el bobox”, platica entre risas.

Preservación

800 mil

Personas hablan maya en la Península. Es la segunda lengua indígena más importante de todo México.

500 mil

Habitantes de Yucatán entienden y se comunican en esta lengua

80 mil

Pobladores de Campeche, principalmente del Camino Real son mayahablantes.

Por su parte, Don Eustaquio dice recordar que en las escuelas a los niños que les entraban piojos los hacían k´olis, si les salían aaxes le untaban ajo machacado hasta que se caiga; si estabas muy ts´iris seguro tenías anemia y te daban aceite de hígado de bacalao: “si no lo tomabas te metían un wáas k’oop y si tu barriga se ponía nohoch enseguida te desparasitaban”.

Mención especial merece Don Nicanor, quien a sus 96 años y apoyado en su xoolté recuerda los sobrenombres de sus amigos: booxito era el moreno del grupo, cheel le apodaban al güero; al más bajito le decían el alux y quien usaba lentes, era el cho´op, mientras que el más gordito era el purux y el de pelo rizado era el mulix. “No era bullying, era una forma de resaltar las diferencias del cuerpo mientras nos divertíamos” afirma su hijo Alejandro, actualmente maestro que comparte estos conocimientos con sus alumnos.

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Y si de memorias prodigiosas se trata, Doña Angustias es una experta, sobre todo si se trata del día de muertos. Durante 80 años, desde que tenía apenas cinco, ha participado activamente en la celebración del Hanal Pixán; el altar de su familia no solo incluía los tradicionales pibipollos, también colocaban pibinal, ts’o’toobil chay, weech guisado y en el patio guindaban un pequeño sabucán con frutas y pan para el ánima; además de tener sal para tirar y espantar al xooch si cantaba porque “es de mal agüero”

En tianguis y mercados es común ver a las amas de casa con sabucán / Roberto Espinoza

Doña Guty, como la conocen sus vecinos es todo un deleite al platicar…. mientras saborea un tauch, espanta con su rebozo a un xux perdido que también quiere probar la fruta, a quien si le da gusto ver es a un tulish, pues afirma que auguran visitas. Tras esta breve pausa, presume que su papá era xmen y le contaba que cuando uno muere es conducido por las raíces de Yaxché a través de los 13 oxlahuntikú hasta conocer a Hunab Ku. “Pero si te portaste mal, si tuviste tu xuun te darán una patada en el it y te mandarán con el kisín” suelta entre carcajadas.

Pero no solo en los pueblos se disfruta el maya, mientras espera su koox en la capital para ir a trabajar, Nicté´ha nos cuenta que su nombre es en honor a la leyenda de una princesa, y que sus papás siempre le inculcaron que cuando visitan a sus abuelos en Hopelchén, mínimo deben saludar en su lengua originaria, por respeto: “Decimos Ma’alob k’iin cuando llegamos y Yuum bo’otik cuando nos quitamos. Si nos queremos escapar al parque enseguida nos gritan Tu’ux ka bin. Es muy bonito” finaliza.

“Si te daba calentura te preparaban un caldo con verduras puuch, te sobaban con vaporub el pecho, el tuch, el xic y hasta el bobox”.

Doña Candita

Excocinera de los campamentos chicleros

“Nos han enseñado que el maya es nuestra lengua madre porque nos provoca emociones, otros nos dicen que es la maestra de la península ya que nos enseña adaptación, lo cierto es que va más allá. Es legado, es cultura y es un regalo; el valor depende de los principios de cada quien” afirma Humberto, historiador.

En la Península de Yucatán se estima que hay alrededor de 800 mil personas que hablan maya, siendo la segunda lengua indígena más importante en México. La mayor concentración se encuentra en el estado de Yucatán, donde más de 500 mil personas son mayahablantes, casi una cuarta parte de su población. En Campeche se prevé que alrededor de 85 mil habitantes, principalmente del Camino Real, mantienen viva esta herramienta de comunicación.

En este texto hay 50 palabras y frases en maya, si entendiste más de cinco, gracias por aportar a mantener viva nuestra cultura peninsular.