Luego de que presuntamente un remolino fuerte levantó y dañó la parte central del campo de pasto sintético del estadio de fútbol de la colonia San Martín de esta ciudad, Manuel Humberto Tzec Caamal pidió a la Auditoría Superior del Estado (ASE) su intervención nuevamente para investigar, porque al parecer esa obra hecha en 2022 se realizó con muy mala calidad, ya que no aguantó el tiempo de garantía ante un embate de la naturaleza.
El también ex dirigente del Partido del Trabajo (PT) en Hopelchén señaló que, de acuerdo con las autoridades municipales, incluyendo al presidente municipal Hiram Aranda Calderón, fue un remolino muy fuerte lo que dañó la infraestructura deportiva.
Sin embargo, dijo que la obra no resistió y parece estar hecha con materiales de mala calidad, pues debía durar 10 años y solo aguantó cuatro.
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En redes sociales se ha señalado un presunto esquema de corrupción del ex alcalde Emilio Lara Calderón, hoy diputado federal plurinominal del PRI, quien en su momento afirmó que la obra era única fuera de la capital y tuvo un costo de tres millones de pesos.
La obra fue asignada de manera directa a la empresa Alekain Diseños y Constructora S. de R.L. de C.V., representada por Javier Antonio Escobelo Ricalde, señalado como presunto prestanombre del senador priista Pablo Angulo, con un contrato por 2 millones 904 mil 643.90 pesos (HAH-DOP-FIMS-054/2022).
Vecinos como Diego Damián Uitz Chí y el profesor Juan Carlos Hernández Escamilla coincidieron en que el pasto sintético no pudo ser levantado por el viento, sino que se trató de una obra con sobrecosto y materiales deficientes, reflejo de gobiernos corruptos.