El Caballero de Fuego (Ts’uulil K’áak’), una de las tradiciones más representativas de Nunkiní, comunidad del municipio de Calkiní, fue inscrito oficialmente como Patrimonio Cultural Inmaterial del Estado de Campeche, de acuerdo con la declaratoria publicada en el Periódico Oficial del Estado.
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La inscripción reconoce y protege una manifestación cultural profundamente arraigada en la identidad de la comunidad, donde convergen la fe popular, la memoria colectiva y elementos de la cultura maya que han sido transmitidos de generación en generación.
Una tradición viva en honor a San Diego de Alcalá
El Caballero de Fuego forma parte de las festividades dedicadas a San Diego de Alcalá, santo patrono de Nunkiní. La celebración consiste en la elaboración de una figura de gran tamaño construida con madera, bejucos, sogas, papel periódico, ropa donada por habitantes de la comunidad y una importante carga de material pirotécnico.
Antes de su quema, la figura realiza un recorrido por las principales calles del poblado acompañada por música tradicional, jaraneras, familias, promeseros y habitantes que participan en una procesión festiva considerada una de las expresiones culturales más importantes de la región del Camino Real.
El momento culminante ocurre cuando el Caballero de Fuego es consumido por las llamas y los juegos pirotécnicos, en un acto cargado de simbolismo religioso y comunitario.
Un origen ligado a una promesa comunitaria
De acuerdo con la tradición oral y testimonios de portadores de esta manifestación cultural, el origen de la celebración está relacionado con una promesa realizada a San Diego de Alcalá tras una epidemia que afectó a la población de Nunkiní décadas atrás.
Con el paso del tiempo, la práctica evolucionó hasta convertirse en uno de los símbolos más reconocidos de la comunidad, conservando su carácter religioso y festivo.
Además del Caballero de Fuego, la celebración incluye la participación de La Mestiza, figura femenina que también recorre las calles y forma parte del ciclo ritual que distingue a esta festividad.
Se celebra dos veces al año
La tradición se realiza dos veces al año como parte de las festividades vinculadas a San Diego de Alcalá. Una de las celebraciones tiene lugar entre abril y mayo, mientras que la segunda se desarrolla durante noviembre, fechas en las que cientos de habitantes y visitantes se congregan para participar en los actos religiosos y culturales.
La permanencia de esta práctica ha permitido fortalecer el sentido de pertenencia entre generaciones y mantener vigente una de las expresiones más singulares del patrimonio cultural campechano.
Reconocimiento oficial y protección
La declaratoria fue resultado de un proceso de consulta previa, libre e informada con habitantes de Nunkiní, quienes participaron en asambleas comunitarias y manifestaron su respaldo a la inscripción de esta tradición en el catálogo estatal de patrimonio cultural inmaterial.
Con este reconocimiento, la comunidad es identificada oficialmente como portadora legítima de la manifestación cultural y se establecen mecanismos para impulsar su preservación, investigación, promoción y difusión, además de facilitar acciones que contribuyan a garantizar su continuidad.
La inscripción del Caballero de Fuego como Patrimonio Cultural Inmaterial representa un paso importante para la protección de una tradición centenaria que sigue dando identidad a Nunkiní y fortalece el legado cultural del pueblo maya en Campeche.
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JGH