Entre lodo y sin servicios básicos como alumbrado público, familias de la Segunda Privada de la Villacabra, en la colonia San Joaquín, denunciaron vivir en el abandono y ser ignoradas por el Ayuntamiento de Campeche desde hace 40 años.
“Desde que tengo memoria, acá nunca nos han atendido las autoridades. Vivimos unas 10 familias, no en una calle, sino en un camino de tierra con maleza y sin alumbrado público, porque pasamos desapercibidos para las autoridades municipales”, indicó Lourdes Moguel, habitante del lugar.
Los vecinos señalaron que únicamente son tomados en cuenta durante los periodos de campaña, cuando políticos acuden al cruce con la calle Villacabra para prometer soluciones que, aseguran, nunca llegan.
“Los que están ahora en el poder vinieron a pedir el voto desde hace seis años y ya ni se acuerdan, porque ya tienen lo que quisieron. A ver con qué cara van a venir ahora”, señaló Ismael Durán, ciudadano de dicho sector.
La falta de servicios públicos afecta principalmente a los adultos mayores que requieren salir y regresar a sus hogares para acudir a tratamientos médicos.
“En mi caso, tenemos en este momento a nuestra mamá y es muy difícil el acceso, incluso para la ambulancia de la Secretaría de Marina cuando viene a buscarla o trasladarla. Lo mismo ocurre con los demás vecinos que tienen que salir en sus vehículos o motocicletas, sobre todo cuando se presenta una emergencia y el suelo se convierte en lodo”, agregó Lourdes Moguel.
Ante la falta de alumbrado público, los habitantes explicaron que tuvieron que reunir dinero entre ellos para comprar un reflector y colocar una luz que permita iluminar al menos la parte posterior del camino y brindar mayor seguridad a quienes viven en la zona.
A esta problemática se suma la falta de banquetas a lo largo de la calle Villacabra, una obra inconclusa por las autoridades municipales.
“Hace más de seis años que se repavimentó esta calle y dijeron que se harían cargo de reparar las aceras, pero nunca lo hicieron. Así se quedó, mientras tanto no hay un espacio seguro para que las personas que suben o bajan el cerro caminen; tienen que ir cerca del paso vehicular y están expuestas a ser atropelladas”, comentó Humberto Zúñiga, vecino del sector.