Síguenos

Última hora

Padres denuncian injusticias tras asignación de espacios para preparatorias en Cancún

Campeche

Cristo Negro de San Román: la historia detrás de la imagen más venerada de Campeche

Desde 1565, el Cristo Negro de San Román forma parte de la historia de Campeche. Con más de cuatro siglos de antigüedad, la imagen se mantiene como uno de los principales símbolos religiosos y culturales del estado.

El Cristo Negro que sobrevivió al paso de los siglos y se volvió símbolo campechano
El Cristo Negro que sobrevivió al paso de los siglos y se volvió símbolo campechano

En el corazón del tradicional barrio de San Román, en San Francisco de Campeche, se encuentra una de las imágenes religiosas más importantes de la entidad: el Cristo Negro Señor de San Román, una escultura cuya devoción se remonta al siglo XVI y que, con el paso de los siglos, se convirtió en uno de los principales símbolos de la identidad religiosa y cultural campechana.

De acuerdo con el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), el barrio de San Román surgió fuera de la antigua muralla de la ciudad y estuvo relacionado inicialmente con población indígena maya y nahua. Posteriormente se convirtió en un barrio habitado por pescadores y marinos, para quienes se levantó un templo dedicado a San Román. La construcción de la ermita comenzó en 1563 y dos años después, en 1565, fue colocada en el recinto la imagen del Santo Cristo de San Román, traída desde España.

Campeche conmemora 461 años del Cristo Negro

Noticia Destacada

Preparativos en San Román para fiestas del Cristo Negro

La historia del Cristo está acompañada también por una antigua tradición sobre su llegada a Campeche. El historiador e investigador del INAH Román Piña Chan documentó que, según la tradición, en 1565 se encargó una imagen de Cristo crucificado al comerciante Juan Cano de Coca Gaytán, quien la habría adquirido en Alvarado, Veracruz. La narración cuenta que la embarcación que finalmente transportó la imagen llegó a Campeche pese a un fuerte temporal, mientras que otra nave que originalmente debía trasladarla habría desaparecido. Esta historia forma parte de la memoria y devoción construida alrededor del Cristo, aunque debe entenderse como una tradición histórica y no como un hecho plenamente comprobado.

La importancia de la imagen no solamente radica en su antigüedad. El INAH la identifica como la pieza más venerada del estado de Campeche, mientras que investigaciones sobre su conservación documentan la presencia de miles de feligreses durante las celebraciones y procesiones dedicadas al Cristo. Su culto se ha mantenido durante generaciones y está estrechamente ligado a las festividades del barrio de San Román.

La escultura también representa un importante patrimonio artístico. El INAH señala que se trata de una pieza tallada y ensamblada en madera, con una altura de aproximadamente 1.96 metros y 1.94 metros de ancho. Su conservación ha requerido trabajos especializados debido al deterioro provocado por el paso del tiempo y las condiciones ambientales de Campeche.

Precisamente por su valor histórico, artístico y religioso, el Cristo Negro fue sometido en enero de 2026 a nuevos trabajos de conservación por especialistas del INAH. El 16 de enero la escultura fue retirada temporalmente del altar principal del templo para atender alteraciones ocasionadas por el paso de los años y realizar estudios que permitan contar con información útil para futuras labores de conservación.

Más de cuatro siglos después de su llegada, el Cristo Negro de San Román continúa ocupando un lugar especial en la vida de Campeche. Su historia reúne fe, patrimonio, tradición e identidad, y explica por qué la imagen no es únicamente una pieza de arte sacro: es también un símbolo que ha acompañado a generaciones de campechanos y que mantiene vigente una tradición iniciada en el siglo XVI.