Falta de alumbrado en un parque abandonado y grandes baches en las vialidades son algunas de las principales problemáticas que denuncian habitantes del fraccionamiento Valle Dorado, quienes señalan cinco años de abandono en materia de servicios públicos.
Esto ocurre principalmente en los cruces de las calles Calakmul, Xtampak, Balanku y Uaxactún con la avenida Jaina, donde el pavimento presenta un considerable deterioro, pese a que han transcurrido más de 30 años desde que fue construida esta unidad habitacional, aledaña a Plan Chac.
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“A más de tres décadas de que vivimos aquí y desde que se edificó este fraccionamiento, las autoridades del Ayuntamiento de Campeche nos tienen muy abandonados. Los baches están tan grandes que estamos pensando en usarlos para los pibipollos, porque, sobre todo con el impacto de las lluvias, aumentaron de tamaño”, manifestó Lourdes Castillo, vecina del lugar.
Debido a la falta de atención en las vialidades, los habitantes, resignados, ya se acostumbraron a rellenar los baches con piedras para disminuir los impactos que sufren los automóviles al caer en los huecos.
Además, el parque se pierde entre la maleza y, de noche, se convierte en una boca de lobo, debido a que dejaron de funcionar las luminarias de postes oxidados, al igual que las bancas, mientras que en el área también hay un árbol seco con riesgo de caer.
“Están terribles las calles, esto es de años y lo que hace falta es repavimentación de las calles, porque aquí los vecinos lo único que tenemos es escombro para rellenarlos, sin contar el parque abandonado que antes mantenía limpio un vecino, pero como ya es adulto mayor ya no puede. De noche está a oscuras esta área, donde también faltan juegos para los niños, porque los que hay están en mal estado”, señaló Leonardo Caballero, habitante del sector.
Sumado a estas carencias, está la inseguridad, pues ante la falta de alumbrado los vecinos han sido víctimas de robos a casa habitación, lo que los obligó a organizarse e instalar cámaras de vigilancia.
“Hace unos meses nos robaron las tuberías de la casa y, con las cámaras que instalamos, logramos atrapar al responsable, el cual salió libre, a pesar de las denuncias interpuestas, porque, según autoridades del Ministerio Público, alegaron que como robó poco había que soltarlo. Mientras, en mi caso, me costó mil 500 pesos reparar mi tubería, colocando una de PVC y pagando el trabajo del plomero”, agregó Lourdes Castillo.
Por lo que los habitantes esperan también atención en materia de vigilancia y la rehabilitación de las luminarias, pues las de las calles también están fundidas debido a la falta de trabajos de mantenimiento por parte de las autoridades municipales