La abundancia de pulpo en las costas de Campeche, con capturas que alcanzan hasta 350 kilogramos por lancha y hasta 400 kilos en jornadas de varios días, no se ha traducido en mejores ingresos para los pescadores. Por el contrario, el aumento en la oferta provocó que el precio del producto bajara hasta 100 pesos por kilogramo, mientras el costo del combustible mantiene bajo presión las ganancias.
El precio al público pasó de ubicarse entre 110 y 130 pesos a rondar los 100 pesos, situación que, de acuerdo con representantes del sector, reduce el margen de quienes salen diariamente al mar. A esto se suma la ausencia de subsidios para el diésel y la gasolina marina, uno de los principales gastos de las embarcaciones ribereñas.
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Ramón Enrique Suárez, representante de Permisionarios y Cooperativas de Camino Real, explicó que el comportamiento del pulpo es similar al de otras especies como el cazón y la corvina: cuando existe mayor disponibilidad del producto, el precio tiende a disminuir. Aunque las capturas actuales son consideradas extraordinarias, los pescadores deben invertir más para poder llegar a las zonas donde se concentra el molusco.
Las condiciones del mar también complican la operación. Para encontrar ejemplares de buena talla, algunas embarcaciones deben internarse entre 100 y más de 140 kilómetros de la costa, trabajando a profundidades cercanas a los 18 metros. En cambio, quienes optan por permanecer cerca del litoral para ahorrar combustible apenas consiguen entre 15 y 20 kilogramos por jornada.
La diferencia en las capturas ha llevado a algunas tripulaciones a permanecer hasta tres días consecutivos en altamar, con retornos de hasta 400 kilogramos de pulpo. La recuperación de esta pesquería también ha provocado el regreso de pescadores campechanos que temporalmente habían buscado actividad en puertos de Yucatán, como Celestún.
El repunte del pulpo representa un alivio para el sector después de la escasez de cangrejo que afectó a la región; sin embargo, los pescadores advierten que mientras los costos de operación continúen elevados y el precio del producto siga descendiendo, una mayor captura no necesariamente significará una mayor rentabilidad para las familias que dependen de esta actividad.