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Mundial 2026: la razón religiosa por la que la bandera de Arabia Saudita no tocó el césped

La FIFA modificó la ceremonia previa del Arabia Saudita vs Uruguay para respetar una norma religiosa relacionada con la bandera saudí.

Bandera de Arabia Saudita no tocó el suelo
Bandera de Arabia Saudita no tocó el suelo

Los aficionados que siguieron el partido entre Arabia Saudita y Uruguay en la Copa Mundial 2026 notaron una diferencia importante durante la ceremonia previa al encuentro. A diferencia de lo que ocurre habitualmente, las banderas de ambas selecciones no fueron colocadas sobre el terreno de juego y permanecieron elevadas durante todo el protocolo.

La decisión respondió a una adaptación especial realizada por la FIFA para respetar las tradiciones y normas vinculadas a la bandera de Arabia Saudita, uno de los símbolos nacionales más importantes del país.

La razón se encuentra en la presencia de la Shahada, la declaración de fe islámica que aparece escrita en la bandera saudí. Debido a su carácter religioso y sagrado, las autoridades del país consideran inapropiado que este emblema toque el suelo o sea colocado en superficies donde pueda interpretarse como una falta de respeto.

Por ese motivo, la FIFA optó por modificar el protocolo habitual que se utiliza antes de los partidos del Mundial 2026, evitando que la bandera saudita fuera extendida sobre el césped como ocurre regularmente en otros encuentros internacionales.

La medida también implicó que la bandera de Uruguay fuera presentada de la misma manera, manteniendo la uniformidad durante la ceremonia protocolaria y respetando las disposiciones establecidas para el compromiso disputado en Miami.

Este ajuste permitió que el acto previo al encuentro se desarrollara sin contratiempos y mostró la disposición del organismo rector del futbol mundial para adaptar ciertos procedimientos cuando existen consideraciones culturales o religiosas de relevancia para alguna de las selecciones participantes.

El caso llamó la atención de miles de aficionados alrededor del mundo y se convirtió en uno de los detalles más comentados de la jornada, demostrando cómo el Mundial 2026 también sirve como un espacio de convivencia entre distintas culturas, tradiciones y creencias.