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Falla de San Andrés: qué es, por dónde pasa en México y por qué preocupa un gran sismo

La falla de San Andrés es uno de los sistemas tectónicos más conocidos del mundo. Te explicamos qué es, qué parte de México está relacionada con ella y por qué puede generar fuertes sismos.

La falla de San Andrés es una falla transformante o de desplazamiento lateral
La falla de San Andrés es una falla transformante o de desplazamiento lateral / Cuartoscuro

La falla de San Andrés es uno de los sistemas geológicos más estudiados debido a su capacidad para producir terremotos de gran magnitud. Se extiende por aproximadamente 1,300 kilómetros y marca una parte del límite entre las placas tectónicas del Pacífico y de Norteamérica.

Aunque suele asociarse principalmente con California, en Estados Unidos, su sistema tectónico se prolonga hacia el sur hasta la zona del Golfo de California, donde continúa la interacción entre ambas placas. Por esta razón, su cercanía genera especial interés para el noroeste de México.

Sin embargo, es importante hacer una precisión: la falla principal de San Andrés no atraviesa varios estados mexicanos como una sola fractura continua.

Su trazo reconocido se encuentra principalmente en California, mientras que hacia territorio mexicano la deformación tectónica continúa mediante otros sistemas de fallas relacionados con el límite entre las placas del Pacífico y Norteamérica.

¿Qué es la falla de San Andrés y por qué produce terremotos?

La falla de San Andrés es una falla transformante o de desplazamiento lateral. En este tipo de estructuras, dos bloques de la corteza terrestre se desplazan horizontalmente uno respecto del otro.

En este caso, la placa del Pacífico se mueve hacia el noroeste en relación con la placa Norteamericana. El desplazamiento no ocurre de manera uniforme: algunos segmentos pueden avanzar lentamente, mientras que otros permanecen bloqueados durante largos periodos.

Una predicción completa tendría que determinar tres elementos: el lugar del terremoto, su magnitud y el instante en que ocurrirá

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Cuando una sección queda trabada, la tensión tectónica continúa acumulándose. Si la resistencia de las rocas es superada, se produce una ruptura repentina y la energía almacenada se libera en forma de ondas sísmicas. Ese proceso es el que puede generar un terremoto.

El Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) señala que el sistema de San Andrés tiene aproximadamente mil 287 kilómetros de extensión y está integrado por una compleja red de fallas, por lo que el peligro sísmico no depende únicamente de una línea geológica aislada.

¿Por qué estados de México pasa la falla de San Andrés?

Una de las dudas más frecuentes es si la falla de San Andrés atraviesa directamente México. Su trazo principal se encuentra en California y termina hacia el sur en una zona donde el movimiento tectónico se distribuye en distintas fallas antes de continuar hacia el Golfo de California.

En México, el estado más relacionado con esta dinámica tectónica es Baja California, debido a su ubicación sobre el límite entre las placas del Pacífico y Norteamérica.

La región forma parte de un sistema mucho más amplio de fracturas y zonas de desplazamiento que conecta el sur de California con el Golfo de California. Esto significa que no debe afirmarse que toda esa actividad corresponde estrictamente a la falla de San Andrés, sino a un sistema tectónico relacionado con el mismo límite de placas.

México, además, presenta otras fuentes sísmicas completamente distintas. CENAPRED explica que la actividad del país está relacionada con la interacción de varias placas, entre ellas la de Norteamérica, Pacífico, Cocos, Rivera y Caribe.

Por ejemplo, buena parte de los grandes terremotos que afectan el centro y sur del país se originan en la costa del Pacífico por la interacción de las placas de Cocos y Rivera con Norteamérica, especialmente frente a estados como Jalisco, Colima, Michoacán, Guerrero, Oaxaca y Chiapas.

La región forma parte de un sistema mucho más amplio de fracturas y zonas de desplazamiento
La región forma parte de un sistema mucho más amplio de fracturas y zonas de desplazamiento / Especial

¿Por qué se teme un gran sismo en la falla de San Andrés?

El temor alrededor de la falla está relacionado con su historial de terremotos y con la enorme cantidad de población e infraestructura localizada cerca de su sistema.

Uno de los episodios más conocidos ocurrió en 1906, cuando una ruptura de la falla provocó el devastador terremoto de San Francisco. Durante aquel evento se registraron desplazamientos del terreno de varios metros en algunos puntos.

La falla representa un peligro porque existen sectores capaces de permanecer bloqueados mientras acumulan tensión durante años o décadas. Cuando ocurre una ruptura importante, la liberación de energía puede generar movimientos fuertes del terreno en áreas extensas.

A esto se suma la exposición de grandes centros urbanos, carreteras, puentes, redes de servicios e infraestructura estratégica en California.

El riesgo, sin embargo, no significa que pueda conocerse el día y la hora del próximo gran terremoto. Los científicos estudian el comportamiento de las fallas, sus antecedentes y la acumulación de deformación para establecer probabilidades y escenarios de peligro, pero no existe actualmente un método que permita predecir con precisión cuándo ocurrirá un sismo de gran magnitud.

¿Un terremoto en la falla de San Andrés podría afectar a México?

Sí podría sentirse o producir efectos en regiones del noroeste mexicano dependiendo de la magnitud, profundidad y ubicación exacta del epicentro, especialmente si la ruptura ocurre cerca de la frontera o de los sistemas de fallas conectados con el Golfo de California.

El mayor interés para México se concentra en Baja California y el noroeste del país, donde existe una intensa actividad tectónica asociada al contacto de las placas del Pacífico y Norteamérica.

Esto tampoco significa que un gran terremoto en San Andrés vaya a provocar automáticamente daños severos en todo México. La intensidad con la que se percibe un sismo disminuye con la distancia y también depende de las características del terreno y de las construcciones.

Por otra parte, el peligro sísmico de entidades como Guerrero, Oaxaca, Michoacán o Chiapas responde principalmente a otros procesos tectónicos y no a la falla de San Andrés. CENAPRED identifica precisamente la costa mexicana del Pacífico como una de las regiones de mayor actividad sísmica del país por la interacción de distintas placas.

La falla de San Andrés sigue bajo vigilancia científica constante por su potencial para producir grandes terremotos. Para México, entender su funcionamiento también ayuda a explicar la compleja tectónica del noroeste, aunque conviene diferenciarla de las demás zonas sísmicas que existen a lo largo del territorio nacional.

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