Quintana Roo acumula ocho casos de linfoma registrados por el Sistema Nacional de Vigilancia Epidemiológica (Sinave) en lo que va del 2026: siete corresponden al tipo no Hodgkin y uno al linfoma de Hodgkin, de acuerdo con el corte epidemiológico disponible.
Esta cifra coloca al no Hodgkin como el predominante entre los reportes notificados en la entidad. Durante el 2025, el Sinave contabilizó tres casos de Hodgkin y 15 de no Hodgkin, para un total de 18 registros.
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A nivel nacional, durante el 2026 se han contabilizado 569 casos de linfoma de Hodgkin y mil 650 de no Hodgkin, por lo que los ocho registros quintanarroenses representan alrededor de 0.36 por ciento del total de ambos tipos en el país. Los datos deben interpretarse con cautela, ya que corresponden a expedientes incorporados al Sistema de Vigilancia Epidemiológica y no necesariamente al universo de personas diagnosticadas o atendidas en el estado.
En el marco del Día Internacional del Linfoma, que se conmemora hoy, especialistas llaman a prestar atención a las manifestaciones de este grupo de enfermedades que afectan al sistema linfático y pueden comenzar con señales poco específicas.
Uno de los principales signos de alerta es la aparición de ganglios inflamados que persisten sin una causa aparente. También pueden presentarse fiebre sin explicación, sudoración nocturna, pérdida involuntaria de peso y fatiga.
En Quintana Roo existe capacidad para atender estos padecimientos. La Secretaría Estatal de Salud ha informado sobre la atención de hematopatías malignas en el Hospital General de Chetumal, mientras que en Cancún existen servicios especializados para el diagnóstico y tratamiento de estos tumores. El reto consiste en evitar que la identificación de la enfermedad se retrase cuando las primeras manifestaciones son confundidas con infecciones y otras afecciones.
Un ganglio inflamado no significa necesariamente cáncer, pues puede obedecer a múltiples causas. Sin embargo, cuando permanece aumentado de tamaño o se acompaña de otras señales de alarma, requiere valoración médica.
“La detección oportuna es especialmente importante porque existen distintos tipos de linfoma, con comportamientos y tratamientos diferentes, por lo que establecer el diagnóstico correcto resulta fundamental para determinar el manejo y el pronóstico de cada paciente”, indicó el doctor Luis Gerardo Gálvez.
Aclaró que, si bien el Sinave contabiliza ocho casos en Quintana Roo durante el 2026, el comportamiento real de la enfermedad requiere observar también los registros hospitalarios y de especialistas, debido a que las estadísticas de vigilancia no necesariamente reflejan todos los diagnósticos realizados en los sectores público y privado.
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Los Servicios Estatales de Salud conmemoran el Día Mundial de la Concientización del Linfoma mediante servicios oportunos para favorecer la identificación temprana y una atención integral. Además, cuentan con programas de capacitación dirigidos a médicos pasantes del servicio social, médicos generales de primer contacto, pediatras y personal de enfermería.
También realizan campañas para informar y sensibilizar a la población sobre la detección de signos y síntomas de sospecha de cáncer infantil, incluidos los linfomas.
Los linfomas pueden presentarse a cualquier edad, incluidos niños y adolescentes menores de 18 años, por lo que deben acudir a valoración en su unidad médica ante la aparición de alguno de estos signos.