El municipio de Benito Juárez (Cancún) se alista para una contienda electoral en 2027 que, a un año de distancia, ya presenta un escenario dominado de forma contundente por Morena y su alianza con PT y PVEM, frente a una oposición dividida, incapaz de conformar un bloque unificado contra el partido en el poder.
Ana Patricia Peralta de la Peña, actual alcaldesa con licencia para buscar la gubernatura, deja un balance polémico y muy cuestionado de su administración municipal, fuertemente reprobado por la ausencia de avances concretos en materia de seguridad, servicios públicos, ordenamiento urbano y apoyo a las colonias populares. Mientras tanto, un nutrido grupo de contendientes de todos los partidos busca aprovechar el malestar ciudadano en un municipio que continúa siendo el motor económico del estado, pero también centro de desigualdad extrema, tráfico desordenado, inseguridad al alza y dificultades estructurales que ningún gobierno ha logrado resolver de manera eficaz.
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Dentro de Morena y su alianza con PT y PVEM, los principales contendientes son Jorge Sanén Cervantez, presidente del Consejo Político Estatal de Morena, con amplia experiencia territorial y sólida estructura partidista; Verónica Lezama Espinosa, hermana de la gobernadora Mara Lezama y presidenta honoraria del DIF Quintana Roo, cuya cercanía familiar le otorga visibilidad, aunque también despierta críticas por aparente dinastía política; Pablo Bustamante Beltrán, exsecretario de Bienestar estatal, con perfil de trabajo social; Pablo Gutiérrez Fernández, secretario general del Ayuntamiento de Benito Juárez, operador interno con profundo conocimiento de la administración; Óscar Rébora Aguilera, secretario de Ecología y Medio Ambiente, posicionado en temas verdes; Alberto Batún, diputado local, con presencia en el Congreso; y la senadora Anahí González Hernández –supuestamente de representación indígena–, señalada por su escasa productividad y respaldada por Rafael Marín Mollinedo. Esta extensa nómina refleja la solidez interna de Morena, pero también los peligros de divisiones internas y el reparto de cuotas que podrían debilitar al candidato final.
En la oposición, PAN, PRI y MC analizan posibles pactos tácticos, aunque las divisiones internas y la ausencia de líderes con verdadero arraigo complican la formación de un frente común. En el PAN destacan Jorge Pat, actual presidente del Comité Municipal en Cancún, con base local; la dirigente estatal Reyna Tamayo, en caso de no alcanzar la candidatura a gobernadora, con peso en el partido aunque criticada por su desempeño; y el exdiputado joaquinista Eduardo Martínez Arcila, operador tradicional.
Por Movimiento Ciudadano sobresalen Jesús Pool Moo, actual regidor del Ayuntamiento, con actividad en el cabildo; y Leisly Ávila Vera, dirigente municipal del partido en Cancún y esposa de Pool, lo que genera señalamientos de nepotismo evidente y falta de renovación.
En el PRI figuran Jorge Rodríguez Méndez, regidor y presidente del Comité Municipal, quien iría por su tercer intento tras ser derrotado en las dos ocasiones previas; Candy Ayuso, exdiputada local y federal, hija de la exalcaldesa Magaly Achach; Leslie Hendricks, en caso de no conseguir la candidatura a la gubernatura; y José Pablo Cicero Barraza, joven figura dentro del priismo local.
Esta dispersión en el bloque opositor favorece claramente al oficialismo y pone en evidencia la fragilidad de las alternativas, que no consiguen conectar con las necesidades reales de la ciudadanía, aunque los partidos de oposición han iniciado conversaciones para intentar unirse y desplazar a Morena, objetivo que se vislumbra muy complicado.
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La radiografía de Benito Juárez muestra un municipio con gran potencial económico, pero aquejado de problemas estructurales profundos: delincuencia que impacta tanto al turismo como a los residentes, servicios públicos deficientes, tráfico congestionado, expansión urbana descontrolada y brecha creciente entre las zonas hoteleras y las colonias populares.
Los contendientes, más enfocados en las candidaturas internas, pactos tácticos y cuotas de poder que en propuestas concretas y viables, enfrentan a un electorado exigente y cansado de promesas incumplidas. Morena y su alianza parten como claros favoritos, pero la oposición deberá demostrar si logra capitalizar el descontento o si permanecerá dividida y sin capacidad real de contrapeso.
El interés social radica en cómo esta elección definirá el porvenir de Cancún, principal destino turístico del Caribe Mexicano, en medio de reclamos ciudadanos por mayor seguridad, ordenamiento urbano, atención a los rezagos sociales y un desarrollo sostenible que ningún partido ha conseguido concretar hasta ahora. La abundante lista de aspirantes en Morena demuestra fortaleza, pero también riesgos de conflictos internos; mientras que la oposición, con perfiles reciclados y vínculos familiares, parece destinada a un papel secundario si no logra unificar fuerzas y presentar opciones creíbles.