El portacontenedores extranjero asegurado hace dos semanas en el puerto de Progreso por presuntas irregularidades relacionadas con hidrocarburos había sido interceptado previamente por la Guardia Costera de Estados Unidos (USCGC) cuando transportaba combustible presuntamente destinado a Cuba, reveló ayer la autoridad estadounidense.
Se trata del M/V Grace, embarcación que fue abordada a principios de septiembre en el Mar Caribe y posteriormente escoltada hasta Yucatán como parte de una operación internacional contra el tráfico ilícito de combustible hacia la isla.
Una vez en Progreso, un equipo de inspección de la Armada de México encontró grandes cantidades de combustible almacenadas en los tanques de lastre del barco, estructuras diseñadas normalmente para contener agua y proporcionar estabilidad a la embarcación.
También fueron detectados varios contenedores que, de acuerdo con la Guardia Costera estadounidense, se presume almacenaban más combustible.
La revelación modifica sustancialmente lo conocido hasta ahora en Yucatán sobre el aseguramiento.
El 17 de septiembre, la Secretaría de Marina (Semar) informó únicamente que había retenido en Progreso un buque portacontenedores extranjero por posibles infracciones a las disposiciones para prevenir la contaminación por hidrocarburos y a las normas internacionales de protección del medio ambiente marino.
Aquel comunicado no identificó la embarcación como el Grace, no señaló que hubiera sido previamente interceptada por Estados Unidos ni mencionó un posible destino cubano para el combustible. Tampoco informó que el producto había sido localizado dentro de los tanques de lastre del buque.
Noticia Destacada
Tren Maya: Llegará última carga de material férreo a Progreso, Yucatán
Abordado en travesía
La Guardia Costera estadounidense informó que un equipo táctico abordó al Grace mientras navegaba por el Caribe.
Reuters, que citó el informe estadounidense y una publicación previa de The New York Times, situó la intercepción el 5 de septiembre, en aguas entre México y Cuba.
Washington sostiene que información de inteligencia indicaba que el combustible tenía como destino la isla. La autoridad estadounidense no reveló públicamente qué elementos específicos sustentaron esa conclusión.
Después del abordaje, los guardacostas Alert y Charles Sexton escoltaron al barco hasta Progreso. En el operativo también intervino una aeronave de vigilancia HC-144 y personal táctico especializado. Fue entonces cuando personal naval mexicano realizó la inspección y confirmó la presencia de combustible en los depósitos de lastre.
Para la Guardia Costera, ese mecanismo de almacenamiento forma parte de prácticas utilizadas por embarcaciones asociadas con la denominada “flota oscura”, término empleado para describir navíos que recurren a maniobras destinadas a ocultar o dificultar la identificación de su carga, movimientos u operaciones.
La institución estadounidense señaló además que transportar combustible en esos compartimientos incrementa el riesgo ambiental, debido a que no están diseñados como tanques para hidrocarburos y una filtración podría provocar contaminación marina.
Apareció en Progreso
La descripción difundida por la Marina dos semanas atrás coincide con las características del Grace. La dependencia mexicana reportó un portacontenedores de 100.8 metros de eslora y bandera de Comoras, asegurado durante una operación en el puerto de Progreso.
En ella participaron la Unidad Naval de Protección Portuaria, la Administración del Sistema Portuario Nacional, la Aduana, la Capitanía de Puerto y la Fiscalía General de la República.
Registros marítimos identifican al Grace con el número IMO 9234422, bandera de Comoras, aproximadamente 100 metros de longitud (eslora) y capacidad de peso muerto cercana a 3 mil 820 toneladas. Esos registros muestran también que la embarcación arribó a Progreso el 8 de septiembre, después de haber salido de Colón, Panamá, el 31 de agosto.
El dato introduce una interrogante adicional. Mientras la Guardia Costera sostiene que el barco se dirigía hacia Cuba cuando fue interceptado, el sistema público de posicionamiento marítimo registraba Progreso en su trayectoria. Los datos AIS pueden cambiar durante una travesía y no necesariamente revelan el destino final de una carga, pero hasta ahora EE.UU. no ha explicado públicamente cómo reconstruyó la ruta completa.
México habló de contaminación
Cuando la Marina dio a conocer el aseguramiento el 17 de septiembre, explicó que la intervención derivó de presuntas infracciones a las normas para prevenir contaminación por hidrocarburos y proteger el medio ambiente marino.
La dependencia aseguró que el operativo fue resultado de labores de inteligencia y coordinación entre distintas instituciones.
No ofreció información sobre la procedencia del producto, su propietario, cantidad o posible destinatario. Tampoco vinculó públicamente el caso con las restricciones estadounidenses contra el abastecimiento energético de Cuba.
Ahora, la Guardia Costera afirma que la intervención fue resultado de “un esfuerzo coordinado de aplicación internacional” contra el suministro ilícito de combustible a la isla y agradeció expresamente la cooperación del Gobierno mexicano.
La operación ocurre en medio del endurecimiento de las medidas de Washington contra el suministro petrolero a Cuba, que enfrenta graves problemas de generación eléctrica y escasez de combustibles.
Ni la Guardia Costera ni las autoridades mexicanas han informado públicamente cuántos litros fueron encontrados dentro del Grace.
Tampoco se ha precisado si se trataba de diésel, gasolina u otro derivado, quién era propietario de la carga o cuál era su valor.