El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) salvó la vida de un pescador del Oriente que sufrió un grave accidente de descompresión mientras realizaba labores de buceo, gracias a la atención inmediata y al tratamiento especializado de medicina hiperbárica disponible en el Hospital General de Subzona (HGSZ) No. 5 de Tizimín.
De acuerdo con información de la institución, Christian N., de 55 años, ingresó de emergencia en condiciones delicadas después de realizar un ascenso repentino desde una profundidad de entre 20 y 24 metros. El incidente le provocó enfermedad por descompresión, además de intoxicación por monóxido de carbono.
Al llegar al hospital presentaba somnolencia, intenso dolor de cabeza, manchas en el abdomen y uno de los signos más preocupantes: imposibilidad para caminar. Ante la gravedad del cuadro, el personal médico actuó de inmediato para estabilizarlo y activar el protocolo correspondiente.
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El doctor Juan Carlos Tec Tun, médico adscrito al área de Medicina Hiperbárica, explicó que el paciente podía deteriorarse en cualquier momento, por lo que la atención oportuna fue determinante para evitar un desenlace fatal.
Christian fue ingresado a la cámara hiperbárica, donde recibió oxígeno al 100 por ciento bajo condiciones de presión controlada.
El tratamiento permitió reducir progresivamente el tamaño de las burbujas de nitrógeno que se habían formado en su organismo, favoreciendo la circulación y oxigenación de los tejidos afectados.
La respuesta fue prácticamente inmediata. A mitad del procedimiento, el pescador ya mostraba una mejoría cercana al 50 por ciento y, al concluir, alcanzó una recuperación casi en su totalidad.
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El paciente recordó que al ingresar necesitaba ayuda incluso para colocarse y mantener la mascarilla, además de que prácticamente no podía caminar. Conforme avanzó el tratamiento comenzó a recuperar la movilidad y a disminuir el dolor.
“Poco a poco sentí alivio: cuando entré me tuvieron que acompañar porque no podía aguantar la máscara solo, se fueron quitando los dolores, empecé a tener movilidad en el cuerpo”, relató.
Tras responder favorablemente, Christian fue dado de alta con un pronóstico óptimo para reincorporarse gradualmente a sus actividades rutinarias.
El caso destaca la importancia de contar en Tizimín con infraestructura y personal especializado para atender emergencias relacionadas con el buceo, particularmente en una región donde la pesca representa una actividad económica fundamental para numerosas familias.
La atención brindada en el HGSZ No. 5 permitió que el pescador recuperara su movilidad y evitó que el accidente de descompresión terminara en una tragedia, demostrando la relevancia de la medicina hiperbárica para los trabajadores del mar del Oriente de Yucatán.