Aunque el Consejo Indígena de Gobierno de Pisté y Chichén Itzá sostuvo diálogo mediante una Mesa Permanente de Diálogo con autoridades estatales y federales, la comunidad maya se mostró cautelosa sobre los alcances del primer encuentro y acusó que, ante la ausencia de funcionarios con capacidad de decisión, el ejercicio terminó siendo una simulación. Acordaron una nueva reunión para este jueves.
La disputa en torno a los accesos de la zona arqueológica de Chichén Itzá continúa sin resolverse, especialmente por la intención de concentrar el ingreso de visitantes exclusivamente a través del Centro de Atención a Visitantes (Catvi), medida rechazada por artesanos y prestadores de servicios de Pisté.
La comunidad sostiene que el cierre definitivo del antiguo parador turístico afectaría directamente el sustento económico de alrededor de dos mil familias mayas que históricamente han trabajado en esa zona.
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El primer encuentro se realizó en el Centro de Convenciones Yucatán Siglo XXI, en Mérida, luego de que, el martes pasado, integrantes del Consejo tomaran control de accesos como medida de presión para exigir que se respeten sus demandas.
Sin avances ni concesiones
Durante la reunión, representantes comunitarios reiteraron que no cederán en su intención de continuar laborando en el antiguo parador y lograron que se aceptara revisar alternativas, entre ellas mantener abierta esa área turística.
“Esto es un logro; después de que el gobierno no consideraba mantener la apertura del parador turístico, el hecho de que ahora sea un punto a explorar es un avance importante”, señaló el Consejo en un comunicado.
Entre las peticiones presentadas también se solicitó garantizar la seguridad de líderes y asesores jurídicos involucrados en el movimiento. Según los representantes indígenas, el Gobierno del Estado respondió que mantendrá una política de no represión y no persecución.
Otra de las exigencias planteadas fue excluir de futuras negociaciones a Diego Prieto, titular de la Unidad de Culturas Vivas, Patrimonio Inmaterial e Interculturalidad de la Secretaría de Cultura federal, a quien acusan de dividir a la comunidad en favor de intereses particulares.
Hoy, nuevo encuentro
Tras más de dos horas de reunión, las partes acordaron realizar una segunda mesa de diálogo este jueves 21 de mayo en Valladolid, con el objetivo de facilitar la participación de los representantes comunitarios y evitar traslados constantes a Mérida.
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Asimismo, se estableció continuar con las negociaciones entre autoridades estatales, federales y el gobierno indígena con apertura para revisar las distintas propuestas.
Mientras continúan las conversaciones, integrantes del Consejo mantienen presencia en los accesos de Chichén Itzá y reiteraron que la protesta ha sido pacífica.
Durante la jornada del martes únicamente se reportaron dos incidentes: dos turistas fueron detenidos tras subir a la pirámide de El Castillo –acción prohibida por las autoridades del INAH– y manifestantes expulsaron a un presunto infiltrado que intentó alterar la protesta.
El Consejo reiteró que sus demandas no representan intereses particulares, sino derechos colectivos respaldados por la Constitución y tratados internacionales sobre pueblos indígenas.
Entre los principales puntos que exigen mediante un convenio con el INAH destacan garantías por escrito para evitar el desalojo de artesanos y prestadores de servicios; mantener abierto el antiguo parador turístico; permitir que turistas y agencias elijan libremente por cuál acceso ingresar a Chichén Itzá, y garantizar la preservación de ceremonias, usos y tradiciones mayas vinculadas al sitio arqueológico.
También demandan que se respete la tradicional peregrinación del 12 de diciembre dentro de Chichén Itzá, al considerarla parte fundamental de la memoria espiritual de la comunidad.