Cuatro jóvenes, entre ellos varios menores de edad, fueron retenidos por habitantes de Chicxulub Puerto luego de ser señalados como presuntos responsables de arrojar huevos contra viviendas y de supuestamente lesionar a una niña mientras recorrían la zona a bordo de cuatrimotos.
El incidente movilizó a la Policía Municipal y a los padres de los involucrados durante la noche del domingo.
Los hechos ocurrieron en el área de condominios del puerto, donde vecinos solicitaron el apoyo de las autoridades tras interceptar a los jóvenes por presuntos actos de vandalismo.
Noticia Destacada
Renuevan el mando de la IX Zona Naval en Yucatán; Vicealmirante José Carlos Tinoco toma posesión
De acuerdo con los habitantes, además de los llamados "huevazos" contra las casas, una menor habría resultado lesionada durante el paso de las cuatrimotos.
Según testimonios recabados en el lugar, los jóvenes habrían intentado evitar la intervención policial ofreciendo dinero a los vecinos para que los dejaran retirarse. Sin embargo, los habitantes rechazaron la propuesta y permanecieron en el sitio hasta la llegada de los elementos de la Policía Municipal.
Al lugar también acudieron los padres de los adolescentes, con quienes se sostuvo un diálogo para atender las inconformidades de los vecinos y buscar una solución, ya que varios de los señalados son menores de 18 años. Tras la conversación, las partes alcanzaron un acuerdo para dar por concluido el incidente.
Noticia Destacada
Registro a Vivienda para el Bienestar en Yucatán: Módulos de la Conavi para el trámite del 20 de julio al 2 de agosto
Como parte de las medidas acordadas, los habitantes anunciaron la creación de un grupo de vigilancia vecinal con el objetivo de actuar de manera coordinada si vuelven a registrarse hechos similares durante la temporada vacacional.
Los vecinos señalaron que los llamados "huevazos" suelen repetirse cada verano por parte de algunos visitantes o residentes temporales, quienes consideran esta práctica una tradición.
No obstante, la población de Chicxulub Puerto afirma que estos actos generan daños a las viviendas, alteran la tranquilidad de la comunidad y afectan la convivencia en el puerto.