Síguenos

Última hora

Continúa contingencia ambiental en Megalópolis; Doble Hoy No Circula este domingo 13 de septiembre

Yucatán

“La soberanía no se negocia”: Sheinbaum destaca la dignidad del pueblo mexicano en Mérida

Reconoce la historia excepcional del estado, defiende la soberanía nacional y afirma que la prosperidad debe alcanzar a quienes menos tienen

La Presidenta reivindica en Mérida la historia y dignidad de México; sostiene que sólo el pueblo decide su destino
La Presidenta reivindica en Mérida la historia y dignidad de México; sostiene que sólo el pueblo decide su destino

Claudia Sheinbaum Pardo llegó al Centro de Convenciones Siglo XXI para rendir cuentas y terminó llevando su mensaje hacia la historia, la soberanía y la dignidad del pueblo mexicano. Ante un salón lleno, la Presidenta recordó a Jacinto Canek, Miguel Hidalgo y José María Morelos, reivindicó las luchas sociales nacidas en Yucatán y dejó una de las definiciones políticas más contundentes de su gira “Honestidad y Resultados”: “La soberanía no se negocia, no se entrega y no se comparte”. Los aplausos interrumpieron el discurso.

Sheinbaum guardó silencio unos segundos mientras desde distintos puntos del recinto surgían gritos de apoyo y teléfonos levantados para grabar el momento. Yucatán fue la décimo sexta entidad visitada en dos semanas dentro del recorrido con el que presenta el balance de su segundo año de Gobierno. Pero, a tres días de la ceremonia del Grito de Independencia, la mandataria dedicó buena parte de su intervención a explicar cómo entiende la historia de México y su relación con el presente.

El calor será intenso en Mérida este domingo

Noticia Destacada

Clima en Yucatán 13 de septiembre: Pese a los probables chubascos, habrá intenso calor este domingo

Canek antes de la Independencia

“Yucatán tiene una historia excepcional”, afirmó. La primera referencia fue Jacinto Canek. Sheinbaum recordó que, antes de que Miguel Hidalgo convocara a la Independencia, el líder maya encabezó en estas tierras una rebelión contra la explotación y las condiciones de desigualdad que enfrentaban las comunidades indígenas. “Hay que recordar que previo a ello hubo otras rebeliones y una de ellas sucedió aquí, 20 años antes con Jacinto Canek, un indígena maya que convocó a la justicia social en medio de la hambruna y de la esclavitud”, señaló.

Más adelante volvió a recordarlo: “Antes del Grito de Independencia de Miguel Hidalgo, Jacinto Canek ya había levantado aquí en estas tierras el grito de independencia y de justicia social”. Sheinbaum colocó así una figura profundamente yucateca dentro del relato nacional sobre las luchas que precedieron a la construcción de México. También habló de la grandeza de la cultura maya y de las contradicciones de otros momentos de la historia estatal, entre ellos la bonanza del henequén y las desigualdades asociadas a la llamada Casta Divina. La referencia preparó el terreno para uno de los ejes políticos de su mensaje: la riqueza por sí misma no garantiza bienestar cuando queda concentrada en unos cuantos.

“Sólo el pueblo puede decidir”

Después llegó Miguel Hidalgo. Sheinbaum recordó que hace 216 años el sacerdote llamó al pueblo a levantarse contra el dominio colonial y utilizó ese episodio para enlazar la Independencia con el principio de soberanía popular. Citó el espíritu de la Constitución de Apatzingán de 1814: “La soberanía dimana del pueblo”. Y lanzó inmediatamente la frase hacia el presente: “Sólo el pueblo de México puede definir su presente y su destino, ninguna élite, ningún gobierno extranjero”. El auditorio volvió a aplaudir.

La Presidenta no dedicó su intervención a responder directamente a ningún gobierno extranjero ni desarrolló una controversia diplomática específica. Optó por fijar una posición general: México puede cooperar y construir acuerdos, pero sus decisiones corresponden a los mexicanos. Fue entonces cuando pronunció: “La soberanía no se negocia, no se entrega y no se comparte”. La reacción fue una de las más intensas de la jornada. Durante varios segundos, la frase quedó suspendida entre los aplausos. Sheinbaum dejó que la respuesta terminara antes de continuar. El mensaje era suficiente por sí mismo.

Morelos y la justicia social

La historia insurgente llevó después a José María Morelos y Pavón. Sheinbaum recuperó sus planteamientos sobre desigualdad y educación para mostrar que varias de las discusiones sociales actuales tienen raíces de más de dos siglos. “Ningún hombre debe ser rico como para sojuzgar a otro y que viva en la pobreza”, recordó. También destacó otro principio: “La educación debe ser igual para el hacendado y para el peón”.

A partir de ahí, la Presidenta pasó del concepto de independencia política al de justicia social. “Que nadie se quede atrás. Por el bien de todos, primero el que menos tiene”, dijo. Y añadió: “No puede haber libertad cuando no hay bienestar”. “La prosperidad no es prosperidad si no se comparte”. Fue el puente hacia los programas sociales de su administración. En Yucatán, informó, 781 mil 215 personas reciben alguno de los Programas para el Bienestar, con una inversión superior a 17 mil millones de pesos. La cifra apareció como expresión concreta de la política que defendía desde el discurso.

Pensiones para adultos mayores y personas con discapacidad, becas, apoyos para jóvenes, productores y pescadores forman parte de esa estrategia. Sheinbaum no necesitó detenerse demasiado en cada programa durante este tramo del mensaje. El balance detallado formaba parte de la rendición de cuentas, pero el eje político ya estaba definido: el desarrollo, sostuvo, debe alcanzar también a quienes menos tienen.

Rita Cetina y Elvia Carrillo Puerto

La historia de Yucatán volvió a aparecer con dos mujeres. Sheinbaum recordó a Rita Cetina Gutiérrez, educadora yucateca y maestra de Elvia Carrillo Puerto. Su nombre identifica actualmente uno de los programas de becas del Gobierno federal. La mención fue recibida con aplausos. Después habló de Elvia Carrillo Puerto, figura fundamental en la lucha por los derechos de las mujeres en Yucatán.

Ambas referencias permitieron a la Presidenta ampliar el relato más allá de las figuras tradicionales de la Independencia. Yucatán, remarcó, no sólo aportó rebeliones indígenas y luchas sociales. También fue tierra de mujeres que enfrentaron las limitaciones educativas, políticas y sociales de su época. El presente apareció nuevamente ligado a esa memoria. Rita Cetina da nombre a una beca. Elvia Carrillo Puerto identifica una de las nuevas centrales de generación eléctrica de la Comisión Federal de Electricidad en Mérida.

La dignidad recuperada

Cerca del final, Sheinbaum dejó las cifras y volvió a un concepto que había acompañado toda su intervención: Dignidad. “Inicié hablando de la historia de México, quiero concluir con algo: yo pienso que si hay algo que recuperó la Transformación en nuestro país es la dignidad del pueblo de México”. El tono cambió.

La Presidenta citó una encuesta sobre orgullo nacional. Señaló que en 1990, 58 por ciento de la población se declaraba orgullosa de ser mexicana y que actualmente la cifra alcanza 90 por ciento. Otra vez llegaron los aplausos. Sheinbaum vinculó ese orgullo con la capacidad del país para decidir su rumbo y relacionarse con otras naciones sin asumir posiciones de subordinación. En ese punto, soberanía y dignidad dejaron de aparecer como conceptos separados. Para la mandataria, ambos forman parte de una misma idea: un país que reconoce su historia, defiende sus decisiones y busca que el bienestar alcance a más personas.

Un Grito con nuevos nombres

La visita ocurrió a sólo tres días del 15 de septiembre. Sheinbaum ya había adelantado que este año volverá a incorporar a la arenga presidencial figuras que normalmente no son mencionadas durante el Grito de Independencia. “Ahí va a haber su sorpresa en el Grito. Voy a mencionar a nuevos héroes y heroínas que normalmente no se nombran”, reiteró. En 2025 incluyó a Gertrudis Bocanegra, Manuela Molina “La Capitana” y heroínas anónimas.

También nombró a Josefa Ortiz Téllez-Girón sin utilizar la tradicional referencia “de Domínguez”. Después del discurso de Mérida, la insistencia en Canek, Rita Cetina y otras figuras históricas dio un significado adicional a ese anuncio. Sheinbaum no reveló quiénes serán incorporados este año. Pero su mensaje mostró una intención clara de ensanchar la memoria pública y dar espacio a personajes que durante décadas quedaron fuera de las ceremonias oficiales.

“¡Viva Yucatán!”

El cierre volvió a la tierra que había servido de escenario y argumento para buena parte del discurso. Sheinbaum evocó la obra de Ermilo Abreu Gómez, y regresó a la dignidad como hilo conductor. Ya no eran necesarios más datos. Tampoco nuevas explicaciones. Desde el público comenzaron a escucharse voces. “¡Viva Yucatán!” La Presidenta respondió. Después llegó el “¡Viva México!” Sheinbaum había llegado para presentar resultados de Gobierno y terminó hilando la historia yucateca con una definición política sobre el México actual. Canek representó la resistencia antes de la Independencia. Hidalgo, el llamado al levantamiento. Morelos, la exigencia de igualdad. Rita Cetina y Elvia Carrillo Puerto, la lucha de las mujeres por educación y derechos. Y la Presidenta utilizó esas figuras para sostener una idea contemporánea: las decisiones fundamentales del país pertenecen a su pueblo.