Ejidatarios acordaron tomar muestras de agua y suelo de las áreas posiblemente afectadas por los desperdicios residuales provenientes de la granja porcícola Kekén para someterlas a análisis con un especialista y determinar científicamente si existe contaminación y, en su caso, establecer el nivel de daño.
Durante una asamblea, el comisariado ejidal, encabezado por Salvador Pérez, dio a conocer detalles dio a conocer a los campesinos la problemática y las acciones que se pretenden realizar para determinar el grado de afectación de una superficie de aproximadamente 4 mil 350 metros cuadrados.
De acuerdo con los campesinos, el escurrimiento se ha registrado desde hace varios años y habría ocasionado daños a la vegetación y a terrenos de uso ejidal. Incluso, algunos campesinos señalaron que existe preocupación por una posible afectación de los mantos de agua del subsuelo.
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Explicó que, días antes de la reunión, un grupo de ejidatarios acudió al sitio señalado para constatar la situación y posteriormente sostuvo un encuentro con Luis D., encargado de la granja porcícola. Según los campesinos, durante la conversación le hicieron saber sobre la filtración de aguas residuales.
El encargado habría manifestado que desconocía la existencia de la fuga y explicó que la granja cuenta con un sistema de tratamiento. Asimismo, se comprometió a atender el problema y pidió a los productores comunicar cualquier otra anomalía para buscar una solución.
Sin embargo, los ejidatarios mantienen su preocupación debido a que, según sus testimonios, algunos pozos de extracción de agua presentan olor que atribuyen a desechos de los cerdos.
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Ante ello, acordaron tomar muestras de agua y del suelo para someterlas a análisis con un especialista y determinar científicamente si existe contaminación y, en su caso, establecer el nivel de afectación.
Señalaron que cada análisis tendría un costo aproximado de entre mil 500 y 2 mil pesos, por lo que acordaron recurrir a los recursos económicos disponibles del ejido para cubrir los gastos de los estudios.
Para respaldar el acuerdo, los asistentes firmaron la lista de asistencia y su conformidad con las acciones planteadas durante la reunión, con el objetivo de contar con elementos técnicos que permitan determinar las medidas que deberán tomarse conforme a la ley.