Trabajadores de Sana, el servicio de recolección de basura local, se mostraron molestos luego de que la empresa comenzó a impedir que cobren directamente a los usuarios que no cuentan con contrato.
La empresa informó que los recolectores ya no pueden recibir dinero de los vecinos por llevarse sus bolsas de basura. La medida se tomó luego de las quejas de varios usuarios, por lo que ahora inspectores acompañarán a los camiones para supervisar que no se realicen cobros indebidos.
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José Ángel Albores, gestor de cobranza de Sana, aclaró que la medida no representa una cacería de brujas, sino que forma parte de las acciones para invitar a los habitantes que todavía no cuentan con el servicio formal a realizar su contrato.
Explicó que contratar el servicio resulta más económico para los usuarios, pues el costo del contrato es de 140 pesos, mientras que la anualidad asciende a 385 pesos.
Sin embargo, la nueva disposición también generó inconformidad entre algunos vecinos, ya que quienes no tienen contrato y entregaron sus bolsas a los recolectores se encontraron con que los trabajadores no pudieron llevárselas.
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Uno de los trabajadores entrevistados, quien pidió permanecer en el anonimato, señaló que las aportaciones que recibían de los vecinos representaban un ingreso adicional importante, debido a que, según dijo, el sueldo que perciben es bajo.
Comentó que, con el dinero que los usuarios les entregaban voluntariamente, cada trabajador podía obtener más de 300 pesos adicionales.
La supervisión de los camiones continuará para evitar que los recolectores realicen cobros a usuarios sin contrato, mientras la empresa trata que más vecinos se incorporen formalmente al servicio.