Con el respaldo federal para reforzar el suministro de agua potable en Mérida, la modernización de la red hidráulica y sanitaria queda en manos del Congreso del Estado, que deberá aprobar el financiamiento para ejecutar las obras.
Así lo señalo el director de la Japay, Francisco Torres Rivas, quien señaló que es un proyecto prioritario y de alto impacto social, debido al deterioro de la infraestructura hidráulica, la cual presenta constantes fugas y deficiencias derivadas de su antigüedad.
Detalló que el Gobierno del Estado enviará al Legislativo la propuesta de financiamiento y pidió a los legisladores: aprobarlo y evitar politizar el tema, al considerar que se trata de una necesidad fundamental para más de millón y medio de habitantes.
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Convenio con el ITM
En este contexto, la Japay y el Instituto Tecnológico de Mérida (ITM) firmaron un convenio de colaboración para fortalecer estos proyectos, mediante el uso de talento estudiantil, infraestructura de laboratorio y capacidad técnica especializada.
El acuerdo permitirá incorporar a estudiantes de diversas ingenierías en actividades de campo, servicio social y desarrollo tecnológico vinculados con la Japay. Además, el ITM impulsa la modernización y certificación de sus laboratorios, para ponerlos al servicio del análisis y mejora del sistema hidráulico estatal.
Proyección al 2030
Entre las acciones contempladas se encuentran: sustitución de equipos de bombeo y rebombeo, renovación de equipos electromecánicos, rehabilitación de cárcamos y modernización de plantas de tratamiento de aguas residuales.
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Actualmente, precisó el titular de la Junta de Agua Potable y Alcantarillado (Japay) siete plantas han sido rehabilitadas y faltan 30 más por intervenir con tecnología más eficiente.
Comentó que uno de los puntos más críticos es la línea de caudales de la planta Mérida I, la más antigua del sistema, que registra un elevado número de fugas.
Las obras forman parte de una estrategia proyectada hasta el año 2030, considerando el acelerado crecimiento urbano y vertical de la capital yucateca, indicó el funcionario. “El crecimiento de la ciudad obliga a fortalecer la red hídrica y sanitaria. Hay zonas donde antes existían viviendas unifamiliares y ahora hay edificios de tres o más niveles, lo que incrementa considerablemente la demanda del servicio”, puntualizó.
Durante la entrevista, Torres Rivas mostró el funcionamiento del monitoreo de la red de distribución y supervisión de los pozos de abastecimiento, así como de las plantas Mérida I, II y III.