Familiares y personas cercanas a Carlos, instructor de wakeboard de 33 años que murió tras contraer una infección por Naegleria fowleri, piden justicia, apoyo para sus familiares y una investigación para determinar responsabilidades por lo ocurrido en el lago artificial de Plaza La Isla, en Mérida.
A través de redes sociales, la prima de la víctima, Adriana Avilés hizo público el reclamo tras confirmarse que los estudios médicos del joven y las muestras de agua del lago resultaron positivos a la llamada “ameba comecerebros”.
Carlos trabajaba como instructor de wakeboard en el lugar y enfrentó una meningoencefalitis amebiana primaria, una infección de evolución agresiva que finalmente le provocó la muerte.
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En su mensaje, Avilés cuestionó la actuación de la empresa para la que laboraba Carlos y de otros responsables del lago, al señalar que ninguno se habría acercado a la familia para ofrecer apoyo durante la enfermedad o después de su fallecimiento. Afirmó que no recibieron llamadas ni muestras de respaldo ante la situación que enfrentaban.
Por ello, el caso ahora plantea la necesidad de esclarecer qué ocurrió con la calidad del agua, qué medidas de mantenimiento y seguridad se aplicaban en el lago y si existieron omisiones que pudieron poner en riesgo a quienes trabajaban o acudían al sitio.
La familia y personas cercanas a Carlos buscan que las autoridades investiguen los hechos y determinen, en su caso, las responsabilidades correspondientes.
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Avilés también cuestionó las versiones difundidas después de la clausura del lago, pues aseguró que la empresa habría atribuido el cierre a labores de mantenimiento y negó que los sellos de la autoridad sanitaria estuvieran relacionados con una investigación sobre el agua.
El lago artificial permanecerá fuera de operación luego de confirmarse la presencia de Naegleria fowleri. Las autoridades han informado que este cuerpo de agua no está conectado con otros espacios recreativos ni con la red de agua potable.
Mientras continúa el reclamo, familiares y allegados buscan que la muerte de Carlos no quede únicamente como un caso sanitario, sino que se esclarezcan las circunstancias en las que ocurrió su infección y se determine si hubo responsables. Además de justicia, piden apoyo para la familia que enfrenta la pérdida del joven de 33 años.