Al menos 128 colmenas de abejas distribuidas en siete apiarios ubicados en los montes de la comunidad de San Francisco Suc Tuc, en la zona limítrofe entre los municipios de Hopelchén y Campeche, presuntamente murieron por envenenamiento derivado del uso de plaguicidas en cultivos cercanos. Las pérdidas económicas para cinco apicultores ascienden a por lo menos 384 mil pesos.
Los productores afectados señalaron que desde hace más de 30 años mantienen sus apiarios en esa región, cercana a los campos menonitas de Sierra Verde, donde la apicultura representa parte de su patrimonio y la principal fuente de sustento para sus familias.
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Indicaron que durante tres décadas no habían registrado una mortandad de esta magnitud. Sin embargo, desde junio comenzaron a presentarse casos de muerte masiva de abejas, los cuales atribuyen al presunto envenenamiento provocado por el uso intensivo de plaguicidas en parcelas aledañas sembradas con maíz, soya y sorgo.
Los hechos
El primer reporte se registró el 17 de junio, cuando el productor José Manuel Poot Chan perdió las 21 colmenas que integraban uno de sus apiarios, con un daño económico estimado en 63 mil pesos. Ese mismo día, Joel Poot Chan informó la muerte de otras 20 colmenas, lo que representó pérdidas cercanas a los 60 mil pesos.
Posteriormente, el 15 de julio, el apicultor José del Carmen Chí Chí reportó la muerte de 32 colmenas distribuidas en dos apiarios, con afectaciones económicas estimadas en 96 mil pesos.
El caso más reciente ocurrió el 24 de julio, cuando Carlos Gerardo Poot Pech y José Adrián Poot García notificaron la muerte de 55 colmenas ubicadas en tres apiarios de la zona conocida como El Tumbo, con pérdidas calculadas en 165 mil pesos.
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Los apicultores estiman un valor promedio de tres mil pesos por cada colmena, aseguran que las abejas presentan síntomas de debilitamiento, dejan de volar y finalmente mueren, por lo que consideran que el uso agresivo de agroquímicos en los cultivos cercanos sería la causa de la mortandad.
Los cinco productores manifestaron que la apicultura ha sido una actividad heredada por sus padres y abuelos, y que nunca habían enfrentado una situación similar.
Atribuyen el problema a la contaminación generada en los últimos meses por las actividades agrícolas que se desarrollan en la región, donde existen cultivos de maíz, soya y sorgo en predios de la colonia menonita Sierra Verde.
Además de las pérdidas económicas por las colmenas, señalaron que también enfrentan gastos por el mantenimiento de los apiarios, el transporte hasta las zonas de producción, la aplicación de suplementos vitamínicos para las abejas y la miel que dejaron de cosechar debido a la mortandad, lo que agrava aún más su situación.