La protección de 152 huevos de tortuga quedó bajo resguardo de la Armada de México, tras la localización de un nido en Campeche. Personal de la Secretaría de Marina, por conducto de la Séptima Zona Naval, acompañó a especialistas durante el traslado de los ejemplares al Campamento Tortuguero en Playa Bonita.
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El nido fue localizado con un total de 152 huevos de tortuga, cuya protección requirió la intervención de personal especializado. Ante los riesgos que enfrentaban los ejemplares en su ubicación original, se determinó su reubicación en un espacio destinado a su resguardo.
La Armada de México participó con labores de seguridad durante todo el traslado hacia el campamento tortuguero. Esta medida permitió mantener vigilancia sobre el área y evitar situaciones que pudieran comprometer la integridad de los huevos.
Durante el traslado, elementos de la Séptima Zona Naval establecieron un perímetro de seguridad para proteger tanto a los especialistas como a los huevos. La vigilancia tuvo especial relevancia ante la posibilidad de que personas ajenas a la operación intentaran intervenir o sustraer los ejemplares.
También permitió mantener condiciones de control durante el desplazamiento hacia Playa Bonita. De esta manera, los huevos recibieron protección ante factores que podían afectar su desarrollo y supervivencia.
Una vez en el Campamento Tortuguero de Playa Bonita, los especialistas colocaron los 152 huevos en un sitio seguro y adecuado para su conservación. El espacio quedó destinado a ofrecer condiciones de protección durante el periodo previo a la eclosión de las tortugas.
El manejo de los ejemplares quedó a cargo del personal especializado, con medidas orientadas a disminuir los riesgos propios de esta etapa. Así, cada uno de los huevos quedó bajo un esquema de resguardo que favorece su desarrollo natural.
La reubicación representó una medida preventiva para proteger los huevos de amenazas que pueden afectar de manera directa el proceso reproductivo de las tortugas marinas. Entre esos riesgos se encuentran los depredadores naturales y las acciones relacionadas con el tráfico ilegal de especies.
El traslado a un campamento tortuguero permitió colocar los ejemplares en un espacio con vigilancia y atención especializada. El objetivo principal consiste en que los huevos permanezcan protegidos hasta el nacimiento de las crías.
JGH