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Campeche

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Autoridades y legisladores encendieron alertas por un basurero clandestino junto al panteón Siglo XXI, señalado como posible ecocidio. Se investigará si los residuos contaminan mantos freáticos y ponen en riesgo la salud pública.

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El posible impacto ambiental ocasionado por un basurero clandestino localizado a un costado del panteón Siglo XXI encendió las alertas entre autoridades estatales y legisladores, quienes coincidieron en la necesidad de realizar una investigación técnica para determinar si la disposición irregular de residuos provocó contaminación del subsuelo y de los mantos freáticos.

Ciudadanos expresaron su preocupación por la presencia del tiradero clandestino y señalaron que durante meses observaron la acumulación de residuos en el sitio. Algunos vecinos consideraron que el problema representa un riesgo no solo para el medio ambiente, sino también para las familias que viven en los alrededores.

“Lo que preocupa es que nadie sabe qué tipo de basura hay enterrada o cuánto tiempo lleva ahí. Si existe contaminación, queremos que se investigue y que se tomen medidas antes de que el problema sea más grande”, comentó Silvia Escalante.

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Claudio Romero señaló que la vigilancia debe reforzarse para evitar que estos espacios sean utilizados como depósitos de basura. “No se trata solo de limpiar, sino de evitar que vuelva a pasar. Las autoridades deben estar pendientes porque está en juego la salud de las personas”.

Coincidieron en que las autoridades hagan los estudios ambientales y que sus resultados sean dados a conocer públicamente para saber si existe afectación al agua, al suelo o a las actividades que se desarrollan en las cercanías.

El secretario de Gobierno, Víctor Sarmiento Maldonado, calificó el caso como un posible ecocidio y señaló que el Gobierno del Estado ya tiene conocimiento de la situación. Explicó que el tiradero presuntamente operó desde 2024 y afirmó que la magnitud del problema resulta preocupante debido a la cantidad y tipo de residuos depositados en el lugar.

El funcionario indicó que entre los desechos identificados existen llantas y materiales que contienen sustancias potencialmente contaminantes, como plomo, cadmio y ácido sulfhídrico. Precisó que la presencia de esos materiales obliga a desarrollar estudios especializados para conocer el alcance de la contaminación y establecer si los residuos afectaron el entorno natural.

Sarmiento Maldonado recordó que las características geológicas de Campeche facilitan la filtración de contaminantes hacia el subsuelo. Por ello, señaló que será indispensable esperar los resultados de los análisis científicos para confirmar si el daño alcanzó los mantos freáticos y conocer la dimensión real del problema ambiental.

Añadió que la preocupación no se limita al impacto ecológico, sino que también alcanza aspectos relacionados con la seguridad y las actividades productivas de la zona. Explicó que la cercanía del parque industrial, una planta pasteurizadora y la presencia constante de aves carroñeras podrían generar riesgos adicionales, incluso para las operaciones aéreas.

Expuso que la situación adquiriría una mayor gravedad si las investigaciones confirman la participación de alguna autoridad en la disposición irregular de residuos.

El presidente de la Junta de Gobierno y Administración del Congreso del Estado, Antonio Jiménez Gutiérrez, cuestionó el manejo del espacio donde fue localizado el tiradero clandestino. Afirmó que la utilización de un área contigua al cementerio para depositar residuos refleja desinterés por parte de la autoridad municipal en el cuidado de la salud pública y del medio ambiente.

Señaló que, antes de promover alguna denuncia desde el Congreso, será necesario contar con pruebas que acrediten la existencia de contaminación. Indicó que las autoridades competentes en materia ambiental y sanitaria son las responsables de realizar las investigaciones correspondientes y, en su caso, aplicar las sanciones previstas por la ley.

Jiménez Gutiérrez subrayó que las denuncias ciudadanas advierten la posible filtración de contaminantes hacia los mantos freáticos, situación que reviste especial importancia debido a que esa zona abastece a la galería filtrante de Chiná, fuente de suministro de agua para una parte importante de la población. No obstante, insistió en que solo los estudios técnicos podrán confirmar si existe una afectación de esa magnitud.