Mientras miles de aficionados se congregan diariamente en el puente peatonal del Estadio Ciudad de México para capturar una imagen de la Copa del Mundo, un espacio ubicado a pocos metros del inmueble comienza a ganar protagonismo como uno de los escenarios más atractivos del torneo: el Jardín de Lluvia Coapam.
Impulsado por la SEGIAGUA, este proyecto forma parte de las acciones desarrolladas rumbo al Mundial 2026 y destaca por combinar sostenibilidad, paisajismo y espacios de convivencia. Su objetivo principal es captar e infiltrar agua pluvial al subsuelo, contribuyendo a la reducción de inundaciones y al fortalecimiento de los mantos acuíferos de la capital.
La obra forma parte de la estrategia Ciudad Esponja y cuenta con la capacidad de infiltrar más de un millón de litros de agua de lluvia, consolidándose como una de las intervenciones de infraestructura verde más relevantes construidas en el entorno del estadio mundialista.
Además de su función ambiental, el sitio se ha convertido en una parada obligada para visitantes y aficionados. Entre sus principales atractivos destacan las estructuras florales, las áreas verdes para el descanso y las llamativas salas de mariposas elaboradas con flores, que han captado la atención de quienes buscan una experiencia distinta durante la justa deportiva.
Uno de los mayores encantos del lugar es su mirador, desde donde se obtiene una vista privilegiada del Estadio Ciudad de México. La combinación de vegetación, diseño urbano y el icónico inmueble al fondo ha transformado este espacio en uno de los puntos más fotografiados y compartidos en redes sociales durante el torneo.
¿Cómo llegar?
El Jardín de Lluvia se encuentra junto al puente que conecta con el estacionamiento del estadio, sobre Circuito Estadio Azteca y Calzada de Tlalpan. El acceso puede realizarse caminando desde las inmediaciones del recinto y forma parte de las rutas utilizadas por miles de aficionados en los días de partido.
Para quienes asistan a alguno de los encuentros mundialistas, este espacio ofrece algo más que una fotografía diferente: representa uno de los principales legados ambientales que busca dejar la Copa del Mundo en la Ciudad de México una vez que concluya la fiesta del futbol.