La FIFA salió al paso de las críticas surgidas durante el Mundial 2026 y rechazó de forma contundente cualquier insinuación de que el arbitraje pueda ser influenciado por factores externos. Pierluigi Collina, presidente de la Comisión de Árbitros del organismo, aseguró que las decisiones se toman con total independencia y defendió la integridad del cuerpo arbitral.
Al hacer un balance del torneo tras la conclusión de los octavos de final, Collina señaló que ya se han disputado 96 partidos, un 50 por ciento más que en Qatar 2022 a la misma altura de la competencia. Aunque reconoció que pueden existir errores propios de un calendario tan exigente, afirmó que el rendimiento general de los árbitros ha sido satisfactorio.
El dirigente italiano también lamentó las acusaciones dirigidas contra los silbantes y advirtió que este tipo de señalamientos pueden derivar en amenazas contra los árbitros y sus familias. En ese sentido, insistió en que nadie, incluido el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, tiene injerencia en las decisiones arbitrales durante la Copa del Mundo.
"Nadie puede afirmar que el arbitraje de la FIFA pueda ser influenciado por nadie, ni siquiera por el presidente de la FIFA. Él siempre ha demostrado su total apoyo al Equipo Uno de la FIFA, confiando en que trabajemos con completa independencia", afirmó Pierluigi Collina.
El responsable del arbitraje mundial también aprovechó para aclarar el funcionamiento del VAR en acciones que preceden a un gol. Explicó que el videoarbitraje revisa toda la fase de posesión ofensiva y, si detecta una infracción que haya influido directamente en la anotación, puede recomendar una revisión en el terreno de juego, sin importar el tiempo transcurrido o la distancia respecto a la portería.
Como ejemplo, Collina se refirió a la polémica registrada en el duelo entre Argentina y Egipto, donde el VAR anuló un gol del conjunto africano tras detectar que Marwan Attia pisó el pie de Lisandro Martínez durante la jugada previa. El dirigente sostuvo que esa acción constituye una falta y justificó la intervención del videoarbitraje.
Asimismo, defendió la decisión de no sancionar un supuesto penal sobre Mohamed Salah en la acción previa al tercer gol argentino. De acuerdo con la Comisión de Árbitros, tanto el silbante como el VAR consideraron que el contacto con Julián Álvarez fue una acción normal de juego y que no existían elementos para señalar infracción.
Finalmente, Pierluigi Collina reconoció que algunas decisiones arbitrales siempre tendrán un componente subjetivo, pero afirmó que la aplicación de los criterios establecidos para el VAR ha sido consistente a lo largo del Mundial 2026, reiterando la confianza de la FIFA en el trabajo de sus árbitros.