La inauguración de la Copa del Mundo 2026 regaló uno de sus momentos más emotivos antes del silbatazo inicial entre México y Sudáfrica. Con un Estadio Ciudad de México completamente lleno, Alejandro Fernández fue el encargado de interpretar el Himno Nacional Mexicano, desatando una ola de emociones entre los miles de aficionados presentes.
La aparición de "El Potrillo" en el terreno de juego elevó la expectativa de una afición que ya vivía una auténtica fiesta mundialista. Sin embargo, fue durante la entonación del himno cuando el ambiente alcanzó uno de sus puntos más intensos, con miles de voces acompañando cada estrofa en una postal que quedará grabada en la historia del torneo.
Desde la salida de los jugadores al campo, la energía en las tribunas era evidente, pero la interpretación de Alejandro Fernández logró transformar la emoción en un momento de profunda conexión nacional. La potencia de su voz y la respuesta del público provocaron escenas de gran sentimiento, con aficionados que no pudieron contener las lágrimas.
Las imágenes del estadio repleto, acompañado por el canto de más de 80 mil personas, recorrieron rápidamente las redes sociales y las transmisiones internacionales, convirtiendo el protocolo previo al partido en uno de los instantes más memorables de la inauguración mundialista.
Con una actuación que combinó tradición, orgullo y pasión futbolera, Alejandro Fernández se llevó una de las mayores ovaciones de la jornada y dejó una huella imborrable en el arranque de la Copa del Mundo celebrada en territorio mexicano.