La convivencia en La Granja VIP dejó uno de sus momentos más sensibles cuando Pimpi rompió en llanto mientras abrazaba a Tlacoyo, el perro que ingresó al reality como el granjero número 21 y que rápidamente se convirtió en una compañía especial para ella.
Sentada en el sillón y con Tlacoyo entre sus brazos, Pimpi no pudo contener las lágrimas al recordar que ambos tienen algo en común: haber conocido la vida en la calle. La participante encontró en el canino una conexión que fue más allá de la convivencia dentro del programa.
“Él fue de la calle como yo, y ahora ambos estamos aquí”, expresó Pimpi mientras abrazaba al perro, una frase con la que dejó ver por qué su presencia ha significado tanto para ella.
Al notar el estado emocional de su compañera, Ivonne Montero se acercó para hablar con ella y ofrecerle palabras de aliento. El gesto convirtió la escena en un momento de cercanía entre ambas participantes, en medio de las exigencias emocionales que implica permanecer dentro del reality.
La reacción de Pimpi también mostró una faceta más vulnerable de la concursante, quien encontró en Tlacoyo un refugio emocional para expresar sentimientos que quizá habían permanecido guardados durante las semanas de convivencia y la ausencia de su madre, que falleció y aun sigue doliendo su ausencia.