El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, promulgó el viernes un amplio paquete de sanciones dirigido contra funcionarios rusos, instituciones financieras y sectores estratégicos de la economía de Rusia, en una nueva medida de presión sobre el gobierno de Vladímir Putin por la guerra en Ucrania.
La legislación busca limitar los recursos que Moscú utiliza para mantener sus operaciones militares desde la invasión de Ucrania en febrero de 2022. Entre las disposiciones se contempla actuar contra una denominada flota fantasma de petroleros que ha sido utilizada para mantener las exportaciones energéticas rusas pese a las sanciones occidentales.
El proyecto recibió un respaldo mayoritario de ambos partidos en el Congreso estadounidense. En el Senado fue aprobado por 86 votos frente a 11, mientras que en la Cámara de Representantes obtuvo 262 votos a favor y 159 en contra.
Nuevas sanciones alcanzan a bancos y exportaciones energéticas
Uno de los elementos centrales de la legislación es la posibilidad de imponer medidas contra bancos y funcionarios rusos vinculados con el aparato económico del Kremlin.
Además, el paquete concede al presidente estadounidense facultades para establecer aranceles de hasta 100 por ciento sobre productos provenientes de los cinco principales compradores de petróleo o gas natural ruso.
Noticia Destacada
Trump pide a Putin acelerar el fin de la guerra en Ucrania y Moscú niega planes hostiles contra Europa
La legislación establece una excepción para países cuya adquisición de gas natural ruso represente menos de 15 por ciento de las exportaciones de ese combustible y que, además, hayan adoptado medidas consideradas significativas para disminuir su dependencia de Rusia.
Este mecanismo amplía las herramientas económicas disponibles para Washington y podría tener efectos sobre las relaciones comerciales de Estados Unidos con otros países que mantienen vínculos energéticos con Moscú.
El proyecto fue impulsado por Lindsey Graham
La aprobación de la iniciativa estuvo estrechamente relacionada con el trabajo del senador Lindsey Graham, quien falleció inesperadamente en julio después de regresar de Ucrania.
El proyecto fue negociado durante más de un año y contó con la participación del senador demócrata Richard Blumenthal. Tras su aprobación, Blumenthal recordó el papel de Graham en la elaboración de la legislación y sostuvo que la presión económica debía utilizarse para intentar modificar el curso de la guerra.
Darline Graham, hermana del fallecido senador y quien fue designada para ocupar su escaño hasta el término del mandato, también destacó el significado de la firma presidencial.
Trump mantendrá margen para aplicar las medidas
El respaldo legislativo no estuvo exento de cuestionamientos. Algunos congresistas demócratas que consideran necesaria una política más severa frente a Rusia expresaron preocupación por el alcance de las nuevas facultades otorgadas al presidente en materia arancelaria.
El líder de la minoría demócrata en la Cámara de Representantes, Hakeem Jeffries, cuestionó que la Casa Blanca pueda utilizar estos poderes para establecer nuevos gravámenes contra la Unión Europea u otros socios comerciales.
La llegada de la iniciativa a la firma presidencial también estuvo marcada por negociaciones con la Casa Blanca. Trump condicionó su respaldo a la incorporación de una disposición que permite a su administración extender durante cinco años las sanciones estadounidenses contra Irán.
Con la promulgación, Washington amplía el conjunto de herramientas económicas disponibles para ejercer presión sobre Rusia mientras continúa la guerra en Ucrania.
IO