Una vacuna terapéutica experimental contra la enfermedad de Chagas logró reducir la presencia del parásito y frenar durante al menos seis meses la progresión de alteraciones cardiacas en perros infectados naturalmente en Yucatán.
El resultado forma parte de una investigación internacional con participación de científicos de la Universidad Autónoma de Yucatán y constituye el primer ensayo de campo aleatorizado de este tipo realizado en perros con infección natural por Trypanosoma cruzi.
El estudio fue publicado en diciembre de 2025 en la revista científica npj Vaccines.
Participaron 31 perros con infección confirmada. De ellos, 16 recibieron tres dosis de la vacuna experimental y 15 una solución salina como placebo. Los animales fueron observados durante seis meses.
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Los investigadores encontraron una disminución significativa en la carga parasitaria de los animales vacunados.
Al final del seguimiento, cinco de los 13 perros vacunados que pudieron ser evaluados mediante PCR resultaron negativos para T. cruzi. Todos los animales del grupo control continuaron positivos.
Corazón protegido
El estudio también detectó diferencias en la evolución cardiaca.
Mientras los perros no tratados mostraron cambios compatibles con progresión de la enfermedad, los vacunados mantuvieron perfiles electrocardiográficos más cercanos a los animales no infectados, lo que sugiere que las alteraciones cardiacas fueron detenidas o retrasadas durante el periodo analizado.
Los propios investigadores advierten que el tiempo de seguimiento fue limitado y que se requieren estudios más prolongados para conocer cuánto dura esa protección.
La investigación tiene participación directa de Yucatán.
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Entre los autores figuran especialistas del Laboratorio de Parasitología del Centro de Investigaciones Regionales “Dr. Hideyo Noguchi” de la UADY, entre ellos Julio Vladimir Cruz Chan, así como investigadores de la Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia de la Universidad.
También participan científicos del Cinvestav, Tulane University y centros de investigación de Francia, además de colaboradores vinculados con el desarrollo previo de los antígenos empleados en la vacuna.
Antecedentes y avances
El proyecto tiene antecedentes de más de una década.
Investigadores de la UADY ya habían probado vacunas terapéuticas de ADN contra T. cruzi en perros infectados experimentalmente, con resultados que apuntaban a una reducción en la progresión de la enfermedad.
La nueva prueba avanza un paso al evaluar la estrategia en animales que adquirieron la infección de manera natural.
La vacuna utiliza proteínas recombinantes derivadas de los antígenos Tc24-C4 y TSA1-C4 y está diseñada para estimular la respuesta inmune de organismos que ya están infectados.
Por ello, no debe confundirse con una vacuna preventiva.
Su objetivo no es impedir que una persona adquiera el parásito, sino ayudar al sistema inmunológico a controlar la infección existente y reducir el riesgo de que evolucione hacia la cardiopatía crónica.
La enfermedad de Chagas es causada por Trypanosoma cruzi. La Organización Mundial de la Salud advierte que, sin diagnóstico y tratamiento oportunos, hasta una tercera parte de las personas con infección crónica puede desarrollar alteraciones cardiacas.
En Yucatán, la enfermedad mantiene presencia epidemiológica. Hasta la semana 37 de 2026 se habían registrado 36 casos crónicos y uno agudo, según datos de vigilancia de la Secretaría de Salud federal.
El estudio en perros no significa que exista ya una vacuna disponible para personas.
Los resultados respaldan continuar el desarrollo del candidato tanto para uso veterinario como eventualmente humano, pero antes serán necesarias nuevas etapas de investigación y ensayos clínicos que determinen su seguridad y eficacia en personas.