Más de 30 organizaciones sindicales, colectivos y agrupaciones salieron este 1 de mayo a las calles de Mérida desde las 8:00 horas, en la Plaza Grande, para exigir respeto a los derechos laborales y a la dignidad humana, en una jornada que no se veía con este nivel de unidad en más de cinco décadas.
Desde sindicatos de transportistas, mototaxistas y trabajadores del Ayuntamiento, hasta profesionistas, artistas, empleados del comercio, estudiantes y organizaciones campesinas, la movilización reunió a un amplio frente laboral que coincidió en una misma exigencia: condiciones justas, seguridad social digna y el fin de la precarización.
Durante el acto, representantes sindicales señalaron que pertenecer a la clase trabajadora “es un motivo de orgullo”, pero también una lucha constante frente a un sistema que, afirmaron, continúa dejando en desventaja a quienes sostienen la economía.
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Uno de los posicionamientos más contundentes fue el del líder sindical Javier Méndez Tamayo, quien denunció la situación del Nacional Monte de Piedad, donde más de mil 900 trabajadores permanecen en huelga. Exigió la intervención de las autoridades laborales y cuestionó que se mantengan cobros a usuarios mientras la institución permanece cerrada.
En los pronunciamientos también se retomaron demandas como la reducción de la jornada laboral a 40 horas, el acceso a una jubilación digna, la eliminación de cargas fiscales excesivas y la garantía de un ingreso mínimo vital. Asimismo, se pidió proteger el salario ante descuentos indebidos y mejorar el acceso a servicios de salud, vivienda y condiciones laborales seguras.
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A nivel estatal, reconocieron la incorporación de Yucatán al sistema IMSS-Bienestar, aunque advirtieron que vigilarán su funcionamiento para evitar desabasto o fallas en la atención.
Al cierre, las y los trabajadores lanzaron un mensaje directo: no piden favores, exigen derechos. “Ni un paso atrás”, fue la consigna que marcó la jornada.