La protesta del personal de enfermería del nuevo Hospital General Dr. Agustín O’Horán abrió uno de los primeros focos de tensión desde la puesta en marcha del complejo: un edificio con mayor capacidad, tecnología y servicios requiere también una plantilla suficiente para atenderlos.
Dos días después de que trabajadores denunciaran jornadas con personal insuficiente y una carga excesiva de pacientes, el gobernador Joaquín Díaz Mena anunció que se gestiona la incorporación de más de 600 personas, entre médicos especialistas, enfermeros y enfermeras, técnicos en radiología e inhaloterapia y paramédicos.
La medida busca reforzar un hospital que apenas atraviesa su etapa de consolidación bajo el modelo IMSS-Bienestar y que, pese a la magnitud de su infraestructura, comenzó a mostrar problemas relacionados con la disponibilidad de trabajadores.
La protesta ocurrió el pasado martes. Personal de enfermería señaló que en algunas guardias un solo trabajador llegó a tener bajo su responsabilidad entre ocho y 15 pacientes y que en determinados turnos se trabajó aproximadamente con la mitad del personal que consideraban necesario.
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“Estas gestiones avanzan y en su momento vamos a ir anunciando con hechos lo que pretendemos proyectar para las siguientes contrataciones”, dijo Díaz Mena durante su conferencia en Palacio de Gobierno.
Sin embargo, las nuevas plazas no dependen directamente del Ejecutivo estatal. Desde que Yucatán se incorporó al IMSS-Bienestar, la operación del O’Horán y la contratación de su plantilla federal quedaron bajo responsabilidad de ese organismo.
El Gobernador explicó que su administración mantiene las gestiones ante la Federación para acelerar el reforzamiento del personal y recordó que durante una reciente visita a la Ciudad de México sostuvo reuniones con la subsecretaria de Hacienda, Berta Gómez, y con el director general del IMSS-Bienestar, Alejandro Svarch Pérez.
La falta de trabajadores contrasta con las dimensiones con las que fue proyectado el nuevo complejo. Antes de su apertura, las autoridades anunciaron más de 600 camas, 16 quirófanos, decenas de consultorios y más de 40 especialidades, además de áreas de cuidados intensivos, oncología, hemodiálisis y servicios de alta especialidad.
En mayo pasado, incluso, se dio la bienvenida a más de 800 médicos, enfermeras y otros trabajadores de la salud que formarían parte de la nueva unidad.
Vacaciones y ausencias agravaron déficit
Díaz Mena atribuyó parte de la sobrecarga registrada durante agosto a que, antes de comenzar operaciones el nuevo hospital, ya habían sido autorizados periodos vacacionales para trabajadores, a lo que se sumaron ausencias de otros integrantes de la plantilla.
Indicó que estas faltas están bajo investigación, aunque no precisó cuántos empleados dejaron de acudir, cuántas áreas fueron afectadas ni durante cuánto tiempo se mantuvo el déficit.
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El mandatario reconoció la labor de quienes continuaron trabajando pese a las condiciones y aseguró que no habrá represalias contra quienes participaron en la protesta.
“El derecho a manifestarse se respeta; absolutamente a nadie se le ha levantado alguna acta administrativa”, afirmó.
Añadió que las diferencias deberán resolverse mediante diálogo y reconoció que el personal sostuvo la atención aun bajo una carga laboral elevada.
Especialistas, otro pendiente
El déficit no se limita a enfermería. El Gobierno también enfrenta dificultades para cubrir determinadas especialidades médicas, un problema que ya había sido reconocido durante la reorganización del sistema hospitalario estatal.
En julio, Díaz Mena señaló que la falta de especialistas había limitado incluso la operación del Hospital Materno Infantil, que trabajaba alrededor del 30 por ciento de su capacidad instalada, según datos expuestos por el propio Ejecutivo estatal.
Ahora el Gobierno analiza una alternativa: recurrir a especialistas que trabajan en hospitales y consultorios privados y pagarles únicamente por los procedimientos que realicen en el O’Horán.
El esquema, explicó el Gobernador, permitiría contratar temporalmente a médicos que no desean incorporarse de tiempo completo al sistema público.
Puso como ejemplo el caso de un angiólogo: ante una cirugía que requiera esa especialidad, el hospital podría llamar a un profesional externo, cubrir el pago de la intervención y permitirle después continuar con su actividad privada.
“Debido a que no hay una cantidad suficiente de médicos, estamos tratando con creatividad de buscar cómo ir solucionando cada uno de estos problemas”, señaló.
La propuesta, sin embargo, todavía se encuentra en etapa de análisis. No se informó cuánto se pagaría por intervención, qué especialidades podrían operar bajo este esquema ni cuáles serían los criterios para contratar a médicos externos.
Alejandro Svarch, del IMSS Bienestar, visitará nuevamente Yucatán en las próximas semanas, adelantó Díaz Mena. La agenda incluirá no sólo las necesidades del O’Horán, sino la consolidación de las clínicas y centros de salud que ahora forman parte del IMSS-Bienestar.