Entre banderas, música, gritos de “¡Viva México!” y miles de personas reunidas en la Plaza Grande, el gobernador Joaquín Díaz Mena encabezó anoche la ceremonia del Grito de Independencia desde el balcón principal de Palacio de Gobierno.
Familias enteras comenzaron a ocupar desde horas antes el corazón del Centro Histórico para participar en una de las celebraciones cívicas más concurridas del año. Conforme avanzó la noche, la expectativa aumentó frente al edificio estatal, donde se concentró el acto conmemorativo por el 216 aniversario del inicio de la lucha independentista.
Minutos antes de la arenga, Díaz Mena salió de su despacho acompañado por autoridades civiles y militares y se dirigió al Salón de la Historia, donde inició formalmente el protocolo.
Una escolta mixta de las Fuerzas Armadas recibió la Bandera Nacional y realizó los honores de ordenanza antes de entregarla al Mandatario estatal. Con el Lábaro Patrio en sus manos, el Gobernador se colocó en el umbral del balcón principal mientras abajo la Plaza Grande aguardaba el momento central de la noche.
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Lectura del Acta de Independencia
El secretario general de Gobierno, Omar Pérez Avilés, dio lectura al Acta de Independencia como parte del protocolo previo a la arenga.
La ceremonia avanzó entonces hacia el momento más esperado.
Díaz Mena salió al balcón principal para vitorear a los héroes de la Independencia, tocar la campana y ondear la Bandera Nacional frente a la multitud congregada en el Centro Histórico.
Los asistentes respondieron a cada arenga con los tradicionales “¡Viva!” y cerraron el momento con un prolongado “¡Viva México!”, que se extendió por la Plaza Grande.
Después se entonó el Himno Nacional Mexicano y, posteriormente, el Himno de Yucatán.
El protocolo reunió los símbolos nacionales con los elementos de identidad estatal que forman parte de esta ceremonia anual.
Autoridades civiles y militares
Díaz Mena estuvo acompañado por representantes de los poderes Legislativo y Judicial, autoridades municipales y mandos de militares y navales. En el presídium se encontraban la presidenta de la Mesa Directiva del Congreso del Estado, Naomi Peniche López; la presidenta del Tribunal Superior de Justicia, Erika Beatriz Torres López; el presidente de la Junta de Gobierno y Coordinación Política del Congreso, Wilmer Manuel Monforte Marfil, y la alcaldesa de Mérida, Cecilia Patrón Laviada.
También participaron el secretario de Seguridad Pública, Luis Felipe Saidén Ojeda; el fiscal general del Estado, Juan Manuel León León, y representantes del Ejército, la Fuerza Aérea, la Armada y la Guardia Nacional.
Entre los mandos militares estuvieron José Francisco Terán Valle, comandante de la X Región Militar; Juan Manuel Mendoza Portillo, comandante de la 32 Zona Militar, y José Carlos Tinoco Castrejón, comandante de la IX Zona Naval.
Luces apagadas y cielo iluminado
Concluidos los himnos y los honores correspondientes, la Bandera Nacional fue devuelta a la escolta militar para su resguardo. Poco después, Díaz Mena y los invitados regresaron al balcón principal. Las luces de Palacio de Gobierno, del parque y de los alrededores se apagaron. La oscuridad duró apenas unos instantes. Entonces comenzó el espectáculo de pirotecnia que iluminó el cielo sobre la Plaza Grande y provocó nuevas expresiones de entusiasmo entre los asistentes.
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Los teléfonos celulares se levantaron para registrar las luces sobre el Centro Histórico, mientras familias y grupos de jóvenes permanecían en la explanada después de la ceremonia oficial. El espectáculo marcó la transición entre el acto cívico y la celebración popular preparada para continuar durante la noche.
La fiesta siguió con música
Terminada la pirotecnia, la celebración continuó con la presentación en la Plaza Grande de la banda La Adictiva que puso a cantar a niños, jóvenes y adultos que permanecieron para continuar los festejos patrios.
El Grito volvió así a convertir el Centro Histórico en punto de reunión para miles de yucatecos que acudieron no sólo a escuchar la arenga del Gobernador, sino a participar en una tradición que cada septiembre congrega a familias de Mérida y visitantes.