En las últimas semanas, múltiples usuarios del IMSS-Bienestar en todo el estado han reportado escasez de medicamentos, insumos y equipos, lo que ha generado molestia entre la población, que exige respuestas claras y soluciones permanentes.
En Calkiní, una pareja humilde llegó al hospital en busca de atención médica, ya que la mujer se quejaba de fuertes dolores. Sin embargo, en el Hospital IMSS-Bienestar presuntamente no tenían los medicamentos básicos para ayudarla, por lo que el esposo tuvo que comprar con sus propios recursos el fármaco, quedándose sin dinero y sin saber dónde pasar la noche mientras su esposa quedaba en observación.
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Lo anterior lo dio a conocer el señor José Martínez, quien explicó que su esposa está internada en el Hospital Integral IMSS-Bienestar de este municipio, donde, al acudir e ingresar al nosocomio, pensó que era todo. Sin embargo, después escuchó que lo estaban buscando por el personal médico y le dieron una receta para que consiguiera un medicamento y se lo colocaran en el suero que le estaban aplicando a su esposa para que cediera el dolor.
“Mi esposa tenía mucho dolor. La atendieron rápido, eso sí. Pero luego salieron los médicos y me dijeron que tenía que conseguir un medicamento para el dolor. Que no tenían. Tuve que comprarlo. Y me quedé sin dinero”, relató José Martínez, visiblemente consternado por la situación.
El afectado explicó que son originarios de la comunidad de Chunhuás y, como pudo, logró llegar con su esposa, quien tenía fuertes dolores y fue canalizada. Sin embargo, los médicos, después de atender a la fémina, salieron a solicitarle que consiguiera un medicamento, y aunque lo compró, se quedó sin dinero. Los doctores le dijeron que su esposa quedaría en observación por unos días, y él no tenía dónde quedarse, hasta que le ofrecieron un espacio en el albergue.
“Me dijeron que ella se quedaba unos días. Pero yo no tenía dónde dormir. No conozco a nadie aquí. Hasta que me dijeron que podía quedarme en el albergue. Pero eso también es incómodo. No es lo mismo estar con tu familia”, comentó.
José Martínez lamentó que no se vean mejoras en el sistema de salud y que ya no haya a veces ni siquiera insumos para curación. Esto lo escuchó de otros familiares de pacientes, a quienes les piden acudan a las farmacias a adquirir productos quirúrgicos para la atención de sus enfermos.
“Antes había más medicinas. Ahora no hay ni para el dolor.
Escuché a otros pacientes decir que tienen que comprar gasas, alcohol, hasta agujas. Esto no es justo. Uno paga sus impuestos, espera ser atendido, y te dicen que compres todo. ¿Para qué sirve entonces el hospital?”, reclamó.
El IMSS-Bienestar, por su parte, no ha emitido un comunicado oficial sobre el caso.
Mientras tanto, el denunciante sigue esperando que su esposa mejore, que el medicament